Óscar Maya Belchí
Madrid, 10 may (EFE).- El Real Madrid llegó al clásico contra el Barcelona tras una semana en la que los incendios en el vestuario marcaron el día a día a la vez que contaba los días para decir adiós a la Liga, como se confirmó este domingo, superado de principio a fin por un rival superior por segunda temporada consecutiva.
"Hay que usar esa frustración y esa rabia para afrontar el partido de mañana", aseguró Álvaro Arbeloa en la rueda de prensa previa en referencia al incidente entre Tchouaméni y Valverde.
Palabras que quedaron en nada. En el minuto 18, el Real Madrid ya iba 2-0 abajo en el marcador y con la sensación de ser superado, inferior ante un rival que ha ganado cinco de los últimos seis títulos en juego en España.
Ése es el palmarés del técnico alemán Hansi Flick, quien dirigió a su equipo este domingo a pesar del reciente fallecimiento de su padre. Un acierto del Barcelona en la elección del técnico que deberá emular el Real Madrid si quiere darle la vuelta a un proyecto que cierra la temporada en blanco.
A tres jornadas para el final de Liga, el Barcelona suma 14 puntos de ventaja sobre un Real Madrid que a finales de octubre tenía cinco a su favor.
El Barcelona tenía este domingo la opción de ganar la Liga por primera vez en un partido contra su máximo rival. Y lo logró. Motivación mayor que en un Real Madrid sin objetivos deportivos a estas alturas de la competición y en el que no hubo un líder que diera un paso adelante tras una semana convulsa.
La tensión se apoderó del vestuario del Real Madrid. Tanto que dos discusiones en dos días consecutivos entre Tchouaméni y Valverde acabó con el uruguayo sufriendo un traumatismo craneoencefálico por un golpe sobre una mesa, al resbalarse producto del pique entre ambos futbolistas.
La sanción, 500.000 euros para cada jugador, pero sin repercusión deportiva. Tchouaméni fue titular en un clásico sin Kylian Mbappé.
Cuando el optimismo rodeaba su figura, tras la polémica por su viaje a Cerdeña (Italia) junto a su pareja, la actriz española Ester Expósito, en pleno proceso de recuperación, el galo no completó el entrenamiento previo al clásico y acabó por no entrar en la convocatoria.
Tampoco viajó el francés y su papel de líder volvió a estar en entredicho, al publicar una foto en sus redes sociales del partido, ya con el 2-0 en el marcador. Y un mensaje: "Hala Madrid". Tarde.
Cerró el Real Madrid su semana de incendios con una derrota en el clásico que pondrá aún más en el foco el plebiscito en el Santiago Bernabéu el próximo jueves. Otro más en una temporada de desunión entre jugadores y afición, aún con tres jornadas por delante. EFE
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