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Una estrategia "única" lleva a un loro kea con discapacidad a ser el macho alfa del grupo

Una estrategia

Barcelona, 20 abr (EFE).- Un estudio de la Universidad de Canterbury (UC) de Nueva Zelanda con la participación de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) revela cómo Bruce, un loro kea (Nestor notabilis) sin pico superior, consiguió convertirse en el macho alfa de su grupo mediante una estrategia de lucha "única" en su especie.

El equipo analizó la jerarquía de dominancia del grupo de aves mediante el registro de peleas, interacciones en los puntos de alimentación y sesiones de acicalamiento, además de su relación con el estrés, midiendo los niveles de la hormona corticosterona.

Los resultados muestran que Bruce, que vive en la reserva Willowbank Wildlife Reserve de Nueva Zelanda, ha desarrollado una técnica de lucha nunca observada en otros loros de su especie: la justa.

"Todo lo que sabemos sobre las competiciones animales indica que el competidor más grande y mejor armado debería prevalecer", explica en un comunicado el investigador de UC y líder del trabajo, Alex Grabham.

Por este motivo, asegura que la ausencia de pico superior debería haber sido una "gran desventaja" para Bruce, que es la única ave con discapacidad del grupo, pero que este "no perdió ninguna interacción de dominancia con otros machos".

Todo lo contrario. Mientras otros loros del grupo suelen morder hacia abajo el cuello de sus oponentes, este utiliza su pico inferior como si fuera una lanza, proyectando la cabeza hacia adelante o cargando el cuello desde lejos mediante una carrera

Como resultado, Bruce ataca con el pico cinco veces más que los demás y desde distintos ángulos, algo que le permite vencer en el 73 % de los enfrentamientos.

"Bruce no solo ha encontrado una forma de compensar la ausencia de su pico, ha desarrollado un estilo de lucha completamente nuevo y lo ha convertido en una ventaja", señala Grabham.

De esta manera, se ha convertido en el primer caso conocido de un animal, de cualquier especie, con una discapacidad en alcanzar y mantener su estatus de macho alfa por sí solo.

El análisis de su vida social también revela que, a raíz de su posición en el grupo, sus niveles de hormonas del estrés son más bajos, tiene acceso prioritario a los puntos de alimentación y recibe cuidados de los macho subordinados.

Así, el trabajo demuestra que las intervenciones -como pueden ser las prótesis- no siempre mejoran la calidad de vida de los animales con discapacidad y que estos pueden llegar a prosperar de manera autónoma.

"Bruce es un gran ejemplo de cómo la innovación conductual puede mejorar el bienestar animal", sostiene el investigador del Institut de Neurocències de la UAB y también líder del estudio, Alex Taylor. EFE

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