Una terapia génica restaura la audición en el 90 % de los participantes de un ensayo
Redacción Ciencia, 22 abr (EFE).- Una terapia génica para una forma rara de sordera genética logró restaurar la audición en la mayoría de los 42 participantes de un ensayo clínico, con resultados que se mantuvieron hasta 2,5 años.
Se trata, según sus responsables, del mayor ensayo de terapia génica para la pérdida auditiva hereditaria realizado hasta la fecha y el seguimiento más prolongado descrito; los detalles se publican en Nature.
Los hallazgos, dicen los autores, refuerzan ensayos anteriores también publicados que demostraron que la terapia génica puede utilizarse para tratar algunas formas de sordera hereditaria, lo que contribuye a orientar la investigación y la atención futuras.
Detrás de la investigación hay científicos del Mass General Brigham, en Estados Unidos, y del Hospital Eye & ENT de la Universidad de Fudan, en China.
"Es extraordinario ver cómo los pacientes pasan de la sordera total a poder oír", señala Zheng-Yi Chen, quien recuerda que para muchos de ellos eso también significa la capacidad de desarrollar y utilizar el habla.
Las mutaciones genéticas son responsables de hasta el 60 % de la pérdida auditiva presente al nacer. En este estudio, los investigadores utilizaron una terapia génica que desarrollaron para tratar la sordera autosómica recesiva 9 (DFNB9), causada por mutaciones en el gen OTOF.
Este gen proporciona al organismo las instrucciones para producir una proteína llamada otoferlina, que es esencial para la función auditiva.
Sin ella, las células ciliadas del oído interno no pueden transmitir las señales sonoras al cerebro, lo que provoca sordera de grave a total desde el nacimiento. Las mutaciones del gen OTOF representan entre 2 y 8 de cada 100 casos, explican ambas instituciones en un comunicado.
Las terapias génicas están diseñadas para añadir una versión funcional de los genes mutados que provocan la enfermedad. Dado que un único gen defectuoso causa la DFNB9, resulta muy adecuado para la investigación en terapia génica.
El tratamiento consiste en una única inyección en el oído interno que utiliza un virus inofensivo para administrar una copia funcional del gen OTOF a las células necesarias para la audición.
El ensayo contó con 42 participantes de ocho centros de China, con bebés y adultos (de 0,8 a 32,3 años). Cada uno recibió una de las tres dosis de un único tratamiento de terapia génica: 36 en un oído y 6 en ambos oídos.
A continuación, el equipo realizó un seguimiento de los voluntarios durante un máximo de 2,5 años; los investigadores también trataron de comprender por qué algunos participantes responden mejor que otros.
No se observaron efectos secundarios graves relacionados con el tratamiento. Aproximadamente el 90 % de ellos experimentó una mejora de la audición en el oído tratado, la mayoría en las semanas posteriores al tratamiento, con una mejora continua a lo largo del tiempo.
A medida que recuperaban la audición, estas personas eran capaces de comprender mejor el habla y mejoraban sus habilidades lingüísticas. Los niños más pequeños y aquellos con un oído interno más sano experimentaron las mayores mejoras, y los tratados en ambos oídos obtuvieron puntuaciones más altas en lenguaje y habla en comparación con los medicados en un solo oído.
De los tres adultos tratados, dos mostraron recuperación auditiva, aunque en menor grado en comparación con los más jóvenes.
Los adultos han sido excluidos en gran medida de este tipo de ensayos. "Es muy alentador observar mejoras significativas en algunos pacientes adultos", recalca Chen. "Esto sugiere que el sistema auditivo humano puede ser más flexible de lo que esperábamos".
Los investigadores trabajan para ampliar este enfoque a otras causas genéticas de la pérdida auditiva. Además, tienen previsto continuar con el seguimiento a largo plazo y esperan iniciar un ensayo en Estados Unidos en el futuro. EFE
ngg/icn