Van der Poel y los adoquines de París-Roubaix entre Pogacar y la eternidad
Compiègne, Francia, 11 Abr 2026 (AFP) -
Intocable en prácticamente todos los terrenos, Tadej Pogacar afronta su último gran reto el domingo sobre los adoquines de la París-Roubaix, donde puede afianzar su leyenda frente a Mathieu van der Poel, que también aspira a hacer historia.
Hace ya más de un año que el esloveno consolida, victoria tras victoria, su candidatura al título de mejor corredor de todos los tiempos, un honor que se disputa con Eddy Merckx.
Una primera victoria en el Infierno del Norte le daría un argumento casi decisivo al líder del UAE, que lo habría ganado todo salvo la Vuelta a España, que parece un trámite si decide volver a disputarla algún día.
El doble campeón del mundo y cuádruple vencedor del Tour de Francia puede convertirse, a los 27 años, en el cuarto corredor de la historia en ganar los cinco Monumentos, es decir, las clásicas más prestigiosas del calendario, después de tres belgas: el propio Merckx, Rik Van Looy y Roger de Vlaeminck.
Pero sobre todo, sería el primero en poseer las cinco coronas al mismo tiempo y seguiría aspirando a conquistar los cinco Monumentos en una misma temporada, no solo una hazaña inédita, sino también algo inimaginable hasta hace unos años.
"Solo llevo dos de cinco. No vayamos demasiado rápido", matizó el domingo cuando le sacaron el tema tras su tercera victoria en el Tour de Flandes.
- ¿Póker de Van der Poel? -
Es cierto que, a diferencia del Tour de Flandes y prácticamente de todas las demás carreras, Pogacar no partirá como grandísimo favorito el domingo en la salida de Compiègne, donde se anuncia tiempo seco y viento.
En teoría, un escalador como él no sólo no debería, en buena lógica, aspirar a ganar la prueba, sino ni siquiera participar en ella.
Cuando se observa el historial de otros campeones recientes del Tour de Francia, se aprecia el enorme salto que realiza Pogacar en las clásicas.
El mejor resultado de Chris Froome en todos los Monumentos juntos es un 36º puesto; Alberto Contador nunca pasó del 9º puesto; Jonas Vingegaard se queda en una modesta 14º posición.
Así pues, la París-Roubaix, con sus caminos de otros tiempos, pertenece a otra casta de corredores, la de los corredores corpulentos, domadores de adoquines... entre los que destaca Mathieu van der Poel.
Ganador de las tres últimas ediciones, el neerlandés corre también por la gloria, ya que el domingo puede igualar el récord de cuatro triunfos de los belgas Roger De Vlaeminck y Tom Boonen, e incluso convertirse en el primero en lograrlo de forma consecutiva.
Hasta que no se demuestre lo contrario, sigue siendo el favorito en este recorrido infernal, lleno de trampas con sus 55 km de tramos adoquinados, pero totalmente llano.
- Un gorrión entre búfalos -
"Será difícil para mí soltar a Pogacar. Pero lo contrario también", advierte Van der Poel.
Y en el esprint tras más de 250 kilómetros, el corredor del Alpecin ofrece más garantías que el esloveno, al igual que Wout Van Aert, Jasper Philipsen o Mads Pedersen, los otros aspirantes junto a Filippo Ganna.
Frente a esta manada de búfalos, Pogacar parece un gorrión (1,76 m y 66 kg), pero el esloveno ya demostró que puede convertir el agua en vino al lograr el segundo puesto ya en su primera participación el año pasado.
"Ha demostrado que es capaz de ganar aquí. Se siente cómodo sobre el pavé, siempre bien colocado, muy fuerte técnicamente. En realidad, sabe hacerlo todo. Puede que sea el mejor corredor de todos los tiempos", resume MVDP.
Una cosa es segura: Pogacar está motivado y ha preparado la carrera meticulosamente desde este invierno. En diciembre, decía que prefería una victoria en Roubaix a un quinto Tour de Francia, ya que hay "una diferencia mayor entre 0 y 1 que entre 4 y 5".
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