Vargas Llosa, la gran figura política ausente de las elecciones en Perú
Lima, 10 abr (EFE).- La muerte, hace un año, de Mario Vargas Llosa no solo privó a la literatura peruana de su figura más emblemática, sino que dejó a la política nacional sin una de sus voces más críticas y polémicas, con una transición que pasó de personificar al antifujimorismo a apoyar en 2021 a Keiko Fujimori frente al izquierdista Pedro Castillo.
Las elecciones generales del 12 de abril próximo, un día antes del primer aniversario del fallecimiento del Nobel de Literatura de 2010, serán las primeras en casi cuatro décadas en las que el escritor estará ausente del debate electoral, en un escenario de profunda crisis y división política en su país.
"Habría estado apenado por ver lo que ha sido el último periodo. Hemos tenido ocho presidentes en diez años, varios de ellos procesados, y un ambiente de inestabilidad enormes con vacancias (destituciones) y mociones de censura", comentó a EFE su hijo Álvaro.
El hijo mayor del escritor añadió que su padre "seguramente vería también con tristeza esta enorme dispersión que refleja la enorme fragilidad institucional de Perú".
Una presencia notable
Además de los personajes y las intensas historias que marcaron su obra literaria, es innegable que la férrea defensa de la libertad marcó el derrotero vital del autor, quien dedicó al Perú "su imaginación, energía, desvelos, entusiasmo y también sus amarguras", según dijo su hijo mayor durante un homenaje celebrado el pasado 31 de marzo con motivo de los 90 años de su nacimiento.
Sin embargo, durante esa actividad, Álvaro Vargas Llosa remarcó que su padre "primero fue un creador y luego fue lo demás".
Desde sus pronunciamientos juveniles favorables a la revolución cubana hasta su filiación y abierto activismo en favor del liberalismo, Vargas Llosa tuvo una presencia notable en el devenir político de su país, sobre todo partir de su participación en las elecciones presidenciales de 1990.
El escritor perdió la segunda vuelta de esos comicios frente a un entonces casi desconocido ingeniero Alberto Fujimori, quien gobernaría su país durante la siguiente década con mano dura y acusaciones de violaciones de derechos humanos y corrupción.
Vargas Llosa se convirtió en uno de los más férreos opositores al fujimorismo, al que combatió en foros y plazas, incluso llamando a votar por los políticos contrarios a ese movimiento, que en los últimos 20 años ha sido liderado por Keiko Fujimori, la hija mayor y heredera política del exgobernante, quien nuevamente lidera los sondeos de intención de voto para la votación de este domingo.
Una decisión que sorprendió a muchos
Sin Keiko como candidata, Vargas Llosa respaldó las candidaturas ganadoras de Alejandro Toledo en 2001 y Alan García Pérez en 2006, del que también había sido opositor en los años 80, mientras que en los comicios de 2011 apoyó al exmilitar nacionalista Ollanta Humala, y en 2016 al economista Pedro Pablo Kuczynski, quienes derrotaron en la segunda vuelta presidencial a la hija de Fujimori.
Sin embargo, en 2021 dio un viraje que sorprendió a muchos, al pedir el voto por Fujimori ante la irrupción del maestro izquierdista y líder sindical Pedro Castillo, quien finalmente ganó la Presidencia. Su argumento fue el deseo de evitar que su país pudiera "caer en manos del totalitarismo" que, en su opinión, representaba Castillo.
Ante la inestabilidad política que afronta Perú, Álvaro Vargas Llosa aseguró a EFE que su padre "habló tanto de la importancia de las institucion" que considera que "vería esto con angustia", aunque con la esperanza de un cambio, "porque nadie que critique con la pasión que él lo hacía con su propio país deja de tener en el fondo la esperanza de que cambie"EFE
dub/fgg/agf
(foto) (video)