"Venimos de la nada": RD Congo sueña con derribar al favorito Inglaterra
Atlanta, Estados Unidos, 30 Jun 2026 (AFP) -
El largo camino de la República Democrática del Congo hacia su primer Mundial en 52 años ha estado plagado de dificultades que sus rivales ingleses en los dieciseisavos de final apenas pueden imaginar.
Tras superar 13 partidos de clasificación, una cuarentena previa al torneo debido a un brote de ébola y la inestabilidad provocada por décadas de conflicto, esta nación asolada por la guerra está dejando huella en el escenario mundial.
"No es fácil en nuestro país", dijo Yoane Wissa después de que sus dos goles aseguraran la primera victoria mundialista del país ante Uzbekistán.
Ese éxito los puso en rumbo de chocar el miércoles contra Inglaterra, donde el delantero del Newcastle ha jugado durante los últimos cinco años.
Wissa no es, ni mucho menos, la única conexión inglesa en la plantilla.
El defensa Aaron Wan-Bissaka nació en Londres y jugó con Inglaterra hasta la categoría Sub-21.
Axel Tuanzebe también representó a los Tres Leones en las categorías juveniles y podría enfrentarse a su antiguo compañero de escuela y de equipo, Marcus Rashford, en Atlanta.
De los 26 convocados, 20 nacieron fuera de Congo; la mayoría, como Wissa, en Francia.
- "Queremos paz" -
La lucha por el control del este de Congo, rico en minerales, ha desencadenado un conflicto de décadas entre una larga lista de grupos armados y ha obligado a muchas familias a huir en busca de seguridad en Europa.
"Hay una guerra en el este de Congo. Cada día, cada vez que nos ponemos esta camiseta, pensamos en ellos", recordó Wissa.
"Queremos paz", recalcó. "Por ellos, yo solo digo gracias. Gracias porque venimos de lejos. Venimos de la nada para estar aquí. Ahora escribimos nuestra historia".
La historia inspiradora sobre el césped tiene raíces surgidas de ese trasfondo trágico.
Captar y reclutar jugadores con doble nacionalidad se ha convertido en algo crucial para que las naciones más pequeñas puedan rendir por encima de su peso en el fútbol internacional.
- "La nueva generación quiere ayudar" -
En el caso congoleño, Wan-Bissaka fue uno de los que, al principio, necesitó algo de convencimiento.
Fichado por el Manchester United por 50 millones de libras (66 millones de dólares) cuando solo tenía 21 años, la RD del Congo se lanzó a por él cuando la carrera con Inglaterra que había imaginado no llegó a materializarse.
Pero a medida que los Leopardos han ido en ascenso, los jugadores están cada vez más deseosos de sumarse a la causa congoleña.
Noah Sadiki representó a Bélgica en categorías inferiores y casi con toda seguridad sería ahora un fijo en los Diablos Rojos si el centrocampista del Sunderland no hubiera cambiado de selección.
"Hay una nueva generación que quiere ayudar a la gente del país", declaró Sadiki al diario L'Équipe.
Compitiendo como Zaire en 1974, la única participación previa del país en un Mundial terminó con un vergonzoso balance de 14 goles encajados en tres derrotas.
Más de medio siglo después, la nueva generación de Congo le ha dado al país motivos para soñar.
El brote de ébola, que se ha cobrado más de 300 vidas, tuvo también un impacto en la preparación del equipo para el Mundial.
Estados Unidos impuso un periodo de aislamiento de 21 días a los jugadores en Bélgica antes de permitirles la entrada.
Su aficionado más famoso, Michel Nkuka Mboladinga -conocido por su pose estática a modo de estatua en honor al primer dirigente del país, Patrice Lumumba- fue rechazado en la frontera y no pudo entrar en Estados Unidos.
Pero el equipo dirigido por el francés Sebastien Desabre ha desafiado todos los pronósticos.
Los hombres de Desabre frenaron a la Portugal de Cristiano Ronaldo con un empate 1-1, cayeron después 1-0 ante Colombia pero se rehicieron ante Uzbekistán (3-1) para llegar por primera vez a las rondas eliminatorias.
Ahora les espera el reto de Inglaterra, una de las favoritas, pero es poco probable que, después de todo lo vivido, el Congo se vaya a dejar intimidar.
kca/gj/gbv/dam