Vingegaard derriba el fortín del Blockhaus y Eulalio se agarra a la maglia rosa
Redacción deportes, 15 may (EFE).- Fiel a la cita con la montaña y a su condición de favorito número uno, el danés Jonas Vingegaard (Visma Lease a Bike) presentó sus credenciales imponiéndose en solitario en la primera etapa de alta montaña del Giro 2026, entre Formia y Blockhaus, la más larga de la presente edición con 244 km de recorrido y 4.600 metros de desnivel, en la que mantuvo la maglia rosa el portugués Afonso Eulalio (Bahrain Victorious).
Primera prueba de fuego y Vingegaard (Hillerslev, 29 años) incendió el Giro con una exhibición en la que demostró su gran estado de forma y que le permitió subir al segundo puesto de la general y de paso acceder al club de ganadores de etapa en las tres 'grandes'.
El zarpazo de Vingegaard, a 5,5 km de la cima del coloso de La Majella, le permitió arrodillar a todos sus rivales y presentarse en meta en solitario, con tiempo para el deleite de su estreno en el año de su debut en la 'corsa rosa'. Aventajó en 13 segundos al austríaco Felix Gall (Decathlon), en 1.02 al australiano Jai Hindley (Red Bull) y en 1.05 al italiano Giulio Pellizzari, líder del Bora.
El primer español fue Markel Beloki (EF Education) a 2.57 y el colombiano Egan Bernal (Netcompany Ineos) perdió idéntico tiempo. La general sufrió un vuelco, pero Eulalio tuvo el coraje de agarrarse a la maglia rosa.
El ciclista luso aventaja en 3.17 a Vingegaard y en 3.24 a Felix Gall. Pellizzari se aleja a 4.28 y el primer español es Igor Arrieta (UAE), decimocuarto a 6.14.
Sevilla, en defensa de la maglia azzurra, entra en la fuga
Primer examen de montaña y etapa maratón, 'solo' 245 km, como una clásica, pero con un monstruo al final, el Blockhaus, que esperaba con las uñas afiladas el primer duelo entre la alta jerarquía de la general. Cima con historia, inaugurada en 1967 con su primer triunfo en el Giro por un joven llamado Eddy Merckx, un 'velocista', según reflejó la prensa de la época.
La fuga inicial se formó de inmediato. Se apuntaron a un proyecto condenado de antemano el líder de la montaña en defensa de su maglia azzura, Diego Pablo Sevilla, el gigante Jonathan Milan, por los puntos del esprint intermedio, donde cosechó 12 puntos en su pugna con Magnier, Van der Lee y el canadiense, Zukowsky, el mejor clasificado a 22 minutos de la maglia rosa.
Diferencias grandes hasta la mitad, de hasta 6 minutos. El Bahrain del líder, sin agobios, estabilizó la aventura en torno a los 4-5 minutos. El pelotón firmó una media elevada en el km 125 de casi 45 km por hora. A partir del ecuador de la ruta cambió la historia. Hasta meta, 3.000 metros de desnivel. Palabras mayores.
Los hombres de Vingegaard y Eulalio sentencian la escapada
En los 15 kilómetros de ascenso hasta Rionero Sannitico, previos al Roccaraso, tiró la toalla Milan, el resto resistió la subida del alto con 5.30 minutos de adelanto y Sevilla al mando. Visma y Bahrain, pensando en la etapa y general de Vingeggard y en mantener la maglia rosa de Eulalio, formaron sociedad para ir echando abajo la fuga poco a poco.
La renta se redujo a la mitad en San Leonardo, puerto no puntuable, pero exigente, con la lluvia azotando las espaldas de los corredores. Hasta la meta 15 km de rápido descenso y el Blockhaus. El pelotón ya tenía 5 horas de trabajo en las piernas. Prueba de fondo, de supervivencia. Los favoritos afilando los cuchillos.
Vingegaard se hace grande en el Blockaus
El ascenso al Blockhaus (1a, 13,4 km al 8,5 por ciento) fue poniendo a cada uno en su sitio. Primero cedió Sevilla, exhausto, y quedaron en cabeza Van der Lee y Zukowski con más de 8 km por delante de tortura hasta la mítica cima, a 1.665 metros de altitud, donde un día también levantaron los brazos José Manuel Fuente, 'El Tarangu', y Nairo Quintana.
No se escondió el Visma. Los hombres de Vingegaard con Kuss al frente agarraron la batuta. Ritmo elevado, primera selección y apuros para Bernal y Enric Mas. También claudicó el líder Eulalio a 5,5 de meta, coincidiendo con el ataque de Vingegaard en rampas del 12 por ciento. Movimiento clave por la etapa, la maglia rosa y el Giro.
El ciclista nórdico se quedó a solas con su rival natural, el italiano Giulio Pellizzari, el único capaz de agarrarse a la rueda del doble ganador del Tour y de la Vuelta 2025, aunque más tarde cedió a medida que la montaña se le hacía imposible. A 4,4 llegó el golpe de gracia. Vingegaard cambió de ritmo y se marchó directo a poner su nombre en 'El Fortín'.
Un lugar, un enclave donde los militares austríacos construyeron en el siglo XIX un edificio de piedra para combatir el bandolerismo, a los asaltantes de caminos. En el Giro los asaltos son diferentes, como el de Vingegaard. Un par de ataques y debate cerrado. El gran favorito cumplió el pronóstico y se coronó en el coloso de los Abruzzos, como Merckx en aquel 1967.
La octava etapa llama a los aventureros
Este sábado la octava etapa, entre Chieti y Fermo, de 156 km. Hasta el ecuador del recorrido el perfil es totalmente llano, después llegan 6 ascensos encadenados, 4 puntuables. Para empezar el Montefiore D'Aso (3a, 9,9 km al 3,6), seguido de la Cota de Monterubbiano (4a, 4,7 km al 5,7), luego Capodarco (4a, 2,5 km al 6,1) y meta en alto en Fermo tras una subida de 3,7 km al 5,7. Jornada interesante. ¿Llegará la fuga?. EFE
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