A dos meses del Estado de excepción, las filas por combustibles siguen sin solución
El 20 de junio, el presidente Rodrigo Paz dictó el Estado de excepción en el Bolivia para garantizar el tráfico en las carreteras y solucionar el abastecimiento de alimentos, combustibles y otros productos de primera necesidad
Han pasado dos meses desde que el presidente Rodrigo Paz decretó el Estado de excepción en Bolivia, una medida cuyo objetivo principal era normalizar el tránsito en las carreteras para que se restablezca el paso de alimentos, de viajeros y de cisternas con combustible; sin embargo, hasta este 20 de agosto las filas persisten en los surtidores.
Desde mayo, mes en el que iniciaron los bloqueos, las versiones del Gobierno sobre las filas en los surtidores han cambiado. En principio, señalaban que al estar las carreteras bloqueadas, las cisternas no podían llegar a las plantas de la petrolera estatal.
Cuando se levantaron los bloqueos y se dictó el Estado de excepción, en la petrolera estatal señalaron que iba a tomar unos días normalizar la distribución de combustible en los surtidores del país.
“Hasta mediados de la próxima semana deberíamos estar en condiciones más normales”, señaló el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, el 26 de junio, durante una entrevista con un medio estatal.
Tras vencerse el plazo que fijó Daroca, fue el turno del vicepresidente nacional de operaciones de la petrolera estatal, Hugo Blacud, quien en conferencia de prensa del 7 de julio puso otro plazo.
“Yo estimo que hasta fin de mes vamos a poder solucionar absolutamente todos los problemas, pero lo haremos de una manera progresiva y los resultados se irán viendo día a día”, declaró Blacud.
El 15 de agosto, el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, pidió disculpas a la población por las filas de diésel y en esta oportunidad evitó brindar una fecha para que se terminen las filas por el riesgo a que no se cumpla su palabra.
Dos días después, el 17 de agosto, el ministro Blanco en conferencia de prensa justificó el Decreto Supremo 5676, que elimina el subsidio para grandes consumidores de diésel. En esa oportunidad habló del contrabando de este combustible y añadió que “un maleante” revendía el diésel que importaba la petrolera estatal, aunque no brindó nombres y tampoco especificó si se oficializó una denuncia en la Fiscalía contra esa persona.
En medio de las justificaciones del Gobierno, los choferes de camiones y maquinaria pesada están resignados a mantenerse horas y días por un poco de combustible que les permita trabajar y llevar el pan del día a sus hogares. A esto se suma que en la región occidental de Bolivia se siente con mayor rigor las bajas temperaturas.
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DECRETO 5676
Ante la situación de desabastecimiento y molestia de la población, el Gobierno el domingo por la noche lanzó el Decreto Supremo 5676, que elimina la subvención a los grandes consumidores, estableciendo un precio base en Bs 18, mientras que la población en general continuará comprando en Bs 9,80.
La medida no fue bien recibida por parte de los sectores productivos, que considera esa medida como discriminatoria y advierten que afectará en el precio de los productos de la canasta familiar, e incluso algunos sectores han determinado movilizarse pese el Estado de excepción que continúa vigente.
Desde la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) se declaró en emergencia por el nuevo decreto sobre el precio del diésel para grandes consumidores y anunció la convocatoria a un congreso extraordinario de productores. El presidente de la entidad, Klaus Frerking, calificó la medida de “improvisada y discriminadora”.
“El sector agropecuario en emergencia. Un decreto improvisado, un decreto discriminador, con todo el sector que alimenta al país”, afirmó Frerking.
La dirigente de la Asociación de Arroceros, Ana Isabel Ortiz, también señaló que “esto va a provocar un riesgo inminente a la seguridad alimentaria”, ya que más del 50% de los productores decidieron que no van a sembrar nuevamente.
Mientras que los productores de San Julián, dieron al Gobierno un plazo de 48 horas para abrogar este decreto, de lo contrario, no descartan activar un bloqueo de carreteras.
En medio de los reclamos el Gobierno defiende el Decreto 5676. El ministro de Hidrocarburos señaló que lo que se busca es regularizar el abastecimiento de diésel y eliminar las filas.
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“Lo único que estamos haciendo es sincerar el precio”, agregó Blanco.
Además, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Boliviano (YPFB), Sebastián Daroca, dijo este martes que en “tres días” se normalizará la distribución de la gasolina en el país.
“En el tema de la gasolina, que no existe un mercado de especulación tan grande, estamos seguros que en los próximos dos o tres días van a desaparecer las colas”, señaló el presidente de la petrolera estatal en una entrevista con La Revista de la red UNITEL.