Asosur: La importación de combustible a cargo de surtidores se frena por la burocracia y la falta de seguridad jurídica
Se plantea que el usuario decida si acudirá a un surtidor con una fila, “como la que tenemos ahora” o acude a otra estación con líquidos de mejor calidad, aunque con un precio superior.
La venta de combustible importado de forma directa por los surtidores, que se esperaba para principios de agosto, sigue frenada. Según la Asociación de Surtidores de Santa Cruz (Asosur), la burocracia y la falta de seguridad jurídica son los principales obstáculos, así lo explicó Susy Dorado, gerente de la entidad.
Dorado indicó que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) emitió la Resolución 33, que permite a las estaciones comercializar diésel y gasolina de importadores privados y de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Sin embargo, la norma exige requisitos técnicos que llevan tiempo.
“Es hacer plano AS BUILT, hacer un informe por un ingeniero mecánico que establezca cómo está el tanque, las conexiones y demás”, detalló.
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Por ello, señaló que Asosur planteó el miércoles en La Paz simplificar el trámite. “Una estación que ya estuvo vendiendo premium, simplemente corresponde dar de baja a ese producto y dar de alta para vender una gasolina importada. Y lo mismo en el diésel”, señaló al acotar que la propuesta está en análisis.
Pero al mismo tiempo, el sector observa con preocupación la Resolución 31 de la ANH, que determina la intervención de la estación de servicio por causales propias o ajenas que interrumpan el normal abastecimiento.
”Hay ese temor. El sector no quiere invertir sin tener las garantías y la seguridad jurídica que corresponde”, afirmó Dorado.
Explicó que una intervención implica que un interventor administre la estación durante un año, registre su firma en bancos y que su sueldo salga de las utilidades de la estación.
“Imagínese, yo llego a tener un contrato, a comercializar un producto importado, me falla el importador y no me entrega, me sancionan a mí. Ese tipo de cosas hace que la gente vea que pone en riesgo su inversión”, sostuvo.
Sobre la diferencia de precios, Dorado señaló que el combustible importado será de mayor calidad y tendrá un precio distinto al subvencionado por YPFB.
“Todo negocio tiene sus riesgos, pero eso ya es un tema más comercial. El producto que se va a importar, por ejemplo en gasolina, es de calidad mucho más alta que la que actualmente tenemos”, dijo.
Ante ello, planteó que el usuario decida si acudirá a un surtidor con una fila, “como la que tenemos ahora” o acude a otra estación con líquidos de mejor calidad, aunque con un precio superior.
“Va a haber otra opción de un producto con otro precio de mejor calidad, es la elección suya”, sostuvo.