Bolivia recibe el 2026 con el desafío de consolidar reformas económicas

Con la implementación del decreto 5503, el Gobierno contempla la reducción del gasto y déficit fiscal, cambios en sectores estratégicos y la puesta en marcha del régimen de coparticipación 50/50

Publicación: Hace 1 hora
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Bolivia inicia el año 2026 con el reto de consolidar las reformas económicas impulsadas a través del Decreto Supremo 5503, donde se contemplan reformas enfocadas en reducir el gasto público y el déficit fiscal, introducir cambios en sectores estratégicos y aplicar un régimen de coparticipación 50/50, buscando un uso más eficiente de los recursos y una mayor equidad territorial.

Así es como lo viene reflejando el gobierno del presidente Rodrigo Paz, cuya administración apunta a un giro en la política económica nacional hacia un nuevo modelo y dejando atrás 20 años que estuvieron comandados por el masismo.

Una de las reformas ya implementadas establece el fin de la subvención a los derivados de petróleo, con excepción del GLP, contemplando nuevos precios para productos como la gasolina y el diésel, que ahora se comercializan por un precio de Bs 6,96 y Bs 9,8, respectivamente.

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“El sinceramiento de los precios de los hidrocarburos, una decisión difícil pero necesaria para garantizar el abastecimiento de combustible y dejar de desangrar nuestras reservas”, dijo el presidente Rodrigo Paz, al resaltar que los nuevos recursos derivados del ahorro se distribuirán a partes iguales entre el Gobierno central y las regiones.

Según el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, la meta para el primer trimestre de 2026 es consolidar la unificación cambiaria, asegurando que los esfuerzos actuales están logrando frenar la especulación y reconstruir las Reservas Internacionales de forma responsable.

Además, el país arrancará el 2026 con nuevos medidas sociales, ya que desde enero de 2026 el salario mínimo nacional subirá a Bs 3.300, así como también se contemplan incrementos para bonos como la Renta Dignidad y el Juancito Pinto. También entrará en vigencia el pago del bono PEPE (Programa Extraordinario de Protección y Equidad).

El Decreto 5503 también contempla cambios en la gestión administrativa y en la inversión con nuevos incentivos fiscales y medidas que buscan dinamizar la economía y facilitar las inversiones, contemplando el ingreso de nuevos jugadores al mercado boliviano.

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Por su parte, el ministro de Planificación, Fernando Romero, destacó que el cierre de 2025 dejó lecciones sobre la importancia de la transparencia y el diálogo, resaltando la importancia de la planificación y la unidad social para consolidar los cambios: “Lo hacemos pensando en Bolivia con transparencia y priorizando siempre nuestras familias”, apuntó.

A esto se suma que el propio Gobierno se puso un plazo hasta febrero de 2026 para reformular el Presupuesto General del Estado (PGE), buscando reducir el déficit fiscal en un 30% y aplicar nuevas reglas presupuestarias, como el modelo 50/50. Mientras tanto, el presupuesto inicial se mantiene vigente hasta esas modificaciones.

La implementación de estas reformas marca un punto de inflexión para Bolivia, que entra en 2026 con la esperanza de superar la crisis fiscal y sentar las bases para un crecimiento sostenido, según la hoja de ruta trazada por la administración estatal.

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