Irán vuelve a cerrar el estrecho de Ormuz ante el bloqueo de sus puertos por parte de EEUU

El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió por su parte que Irán no puede “chantajear” a Washington con sus cambios de postura sobre el estrecho de Ormuz y afirmó que están “hablando con ellos”

Publicación: Hace 2 horas
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[FADEL SENNA / AFP] / Una lancha motora navega a lo largo de la costa frente a la ciudad de Al Jeer, en el estrecho de Ormuz

Irán anunció este sábado que volvió a cerrar el estrecho de Ormuz, apenas unas horas después de haberlo reabierto, en respuesta a la decisión de Estados Unidos de mantener el bloqueo a sus puertos.

La agencia británica de seguridad marítima UKMTO reportó posibles ataques contra dos barcos en este estratégico paso, donde varios buques que parecían encaminados a cruzarlo cambiaron el rumbo.

La república islámica había “aceptado de buena fe autorizar el paso de un número limitado de petroleros y buques comerciales” por el estrecho, pero decidió retomar el control ante los “actos de piratería amparados en el llamado bloqueo” estadounidense, había anunciado previamente el mando central de las fuerzas armadas iraníes.

Los estadounidenses no pueden imponer su voluntad y poner bajo sitio a Irán”, declaró el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Saed Jatibzadeh.

El guía supremo Mojtaba Jamenei aseguró que las fuerzas navales iraníes están preparadas para infligir “nuevas derrotas” al enemigo.

El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió por su parte que Irán no puede “chantajear” a Washington con sus cambios de postura sobre el estrecho de Ormuz y afirmó que están “hablando con ellos”.

Este endurecimiento ocurre mientras se mueven diversas piezas diplomáticas para poner fin a la guerra en Oriente Medio, más allá del alto el fuego de dos semanas entre Irán y Estados Unidos que empezó el 8 de abril y expira el miércoles.

23 buques bloqueados

Durante la breve reapertura del estrecho, al menos ocho petroleros y metaneros lo atravesaron en la madrugada del sábado, según datos de la empresa de seguimiento marítimo Kpler.

La página web MarineTraffic mostraba, por su parte, más de una decena de buques navegando por la zona, entre ellos varios petroleros, algunos de los cuales parecían estar dando media vuelta.

Tras el anuncio iraní de la reapertura del estrecho, Trump afirmó que el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes seguiría “totalmente en vigor” hasta el final de las negociaciones.

“Desde el comienzo del bloqueo, 23 buques han acatado las órdenes de las fuerzas estadounidenses de dar media vuelta y regresar a Irán”, indicó el sábado en X el mando central estadounidense, en un nuevo balance.

La reanudación del tráfico en Ormuz, por donde solía transitar una quinta del comercio mundial de hidrocarburos, había dado un impulso a los mercados financieros y provocado una fuerte caída de los precios del petróleo.

Trump “habla mucho”

La reapertura el viernes de Ormuz y la tregua del conflicto en Líbano iniciada horas antes parecían hacer desencallar las negociaciones para un acuerdo de paz entre Washington y Teherán.

El viernes, Trump dijo a la AFP que un acuerdo de paz estaba “muy cerca”, y afirmó que Irán había aceptado entregar su uranio enriquecido, otro punto clave de las negociaciones.

No obstante, Irán negó haber aceptado el traslado de esas reservas de material fisible.

“La parte estadounidense tuitea mucho, habla mucho. A veces es confuso, a veces, ya saben, contradictorio”, dijo el vicecanciller Jatibzadeh.

Entretanto, las maniobras diplomáticas continúan. El influyente jefe del ejército de Pakistán, país mediador entre Washington y Teherán, culminó este viernes un viaje a Irán.

Durante esta estancia, el jefe militar entregó a las autoridades iraníes “nuevas propuestas” estadounidenses, afirmó el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní.

“La República Islámica de Irán las está estudiando y todavía no ha respondido”, agregó. Pero su delegación negociadora “no hará ni la más mínima concesión”, advirtió.

Islamabad acogió el 11 de abril unas primeras conversaciones entre Washington y Teherán. Estas terminaron sin acuerdo y todavía no hay fecha para una segunda ronda, señaló Jatibzadeh.

“No nos sentimos seguros”

En Líbano, el otro frente de la guerra, el ejército israelí anunció que había establecido una “línea amarilla” de demarcación en el sur del país, al igual que en Gaza, y que había atacado a unos sospechosos que se acercaron a ella.

El ejército israelí sigue presente en este país en una franja de diez kilómetros de profundidad desde la frontera, a la espera de las conversaciones para alcanzar un acuerdo permanente entre Líbano e Israel, en estado de guerra desde 1948.

Por ahora, un alto el fuego rige desde el viernes a medianoche entre Israel y el movimiento proiraní Hezbolá, tras mes y medio de conflicto que ha dejado en el lado libanés cerca de 2.300 muertos.

Sin embargo, el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció el sábado que un soldado francés murió y otros tres resultaron heridos en un ataque contra cascos azules de la ONU en Líbano.

Tanto Macron como la misión de la ONU apuntaron a Hezbolá, aunque el movimiento negó su implicación.

Además de las miles de víctimas, las hostilidades arrojaron a las carreteras a más de un millón de personas, algunas de las cuales emprendieron el regreso a sus hogares en el sur del país o en los suburbios del sur de Beirut, bastión de Hezbolá.

“No nos sentimos seguros, siempre tengo miedo de que pase algo por la noche sin que pueda agarrar a mis hijos y huir con ellos”, explica Samah Hjoul, madre de cuatro hijos que vive ahora en una tienda de campaña en el paseo marítimo de la capital.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que su país “aún no ha terminado” la labor de conseguir el desarme de Hezbolá.

Donald Trump, quien logró la tregua de diez días, endureció el tono y dejó claro a Israel que a partir de ahora tenía “prohibido” bombardear Líbano.

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