Socorristas buscan a sobrevivientes de terremoto que deja 241 muertos en Colombia
Los equipos de emergencia trabajaban con grúas, perros y maquinaria, mientras los voluntarios forman cadenas humanas para retirar los escombros a mano
Rescatistas, soldados y voluntarios hurgan entre casas y edificios derruidos en busca de sobrevivientes del peor terremoto de este siglo en Colombia, que deja hasta este martes 241 muertos y muchas personas más sin hogar.
El terremoto de magnitud 7,4 sacudió la mañana del lunes a varias ciudades de la región cafetera y del Pacífico. En medio de las calles llenas de vidrios, pedazos de muros y cables colgando avanzan las labores de rescate.
En Pereira y Cali, las ciudades más afectadas, las familias duermen en los parques por el temor a las réplicas. Manzanas enteras quedaron reducidas a escombros.
MIRA AQUÍ: Al menos 240 muertos en cuatro regiones de Colombia por el terremoto
“Con las manos, con guantes trabajamos en esto (...) Es triste ver que el tiempo se nos está pasando”, para encontrar gente con vida, dijo Pablo César Ruiz, voluntario en Cali.
Beatriz Arcos estuvo cerca de una hora bajo las ruinas de su apartamento en Cali. Un muro le cayó encima. Fue atendida en el hospital y regresó a ver lo que quedó del edificio de tres pisos donde vivía.
“Es tan rápido que uno no puede ni explicar (...) Mi esposo sufrió, mi mamá también se golpeó las piernas”, dijo a la AFP aún dolorida en la espalda. Sentada frente a la edificación, espera que su hijo pueda rescatar documentos y pertenencias.
Los equipos de emergencia trabajaban con grúas, perros y maquinaria, mientras los voluntarios forman cadenas humanas para retirar los escombros a mano.
Varias instalaciones hospitalarias resultaron dañadas y muchos pacientes fueron atendidos en las aceras. Las escuelas públicas están cerradas.
Los vecinos se suman a los bomberos con picos y palas y escarban con las manos entre los escombros. Cada tanto los equipos de rescate se detienen para escuchar alguna señal de vida.
Un mero silbido de respuesta anima a las brigadas, explicó el voluntario Andrés Felipe Mejía. Así fue que llegaron hasta un hombre y su nieto bebé en un edificio derrumbado, aunque la madre del niño seguía atrapada, según explicó.
El presidente Abelardo de la Espriella, que asumió el 7 de agosto, declaró el estado de emergencia en el país y ha visitado las ciudades más afectadas. Se calcula que hay más de dos mil heridos.