¿Por qué son exitosos los empresarios bolivianos en Paraguay?

Publicación: Hace 2 horas
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”Paraguay es de los pocos países del mundo capaz de producir alimentos para su población, y para más de 100 millones de personas en el mundo”, dijo el presidente Santiago Peña el día de su posesión. Esto aclara muchas cosas si consideramos que Paraguay tiene una población de 6.460.159 habitantes y una extensión de 406.752 km².

Existen razones objetivas. Es un país que ha debido competir con Brasil y Argentina, garantizando una estabilidad macroeconómica con reglas del juego claras para quienes se atreven a invertir. Se precia de tener los mejores profesionales de carrera y formación en el Banco Central y en el Ministerio de Hacienda, teniendo un Producto Interno Bruto (PIB) nominal de US$ 56.456 millones y un PIB per cápita nominal de aproximadamente US$ 8.739 a US$ 9.371, aumentando la calidad de vida y las posibilidades de consumo de la población. Además, desarrolla una agresiva política de integración ofreciendo su territorio como base para la construcción de caminos expeditos y con estaciones de servicio de combustibles, con el alma guaraní enternecida por la guarania, y respetuoso de su historia mantenida en el Fortín Boquerón.

La lengua guaraní y la Guerra del Chaco, son fundamentos de la impronta paraguaya y que se expresan en la capacidad de comunicarse y el de haber construido una narrativa en torno a la Guerra que unifica el espíritu de su gente. Y para quienes quieran incorporar observaciones y críticas al desarrollo paraguayo desde Bolivia, tendrán que agudizar el ingenio y ofrecer resultados similares para comprender por qué nosotros no los tenemos.

El miércoles 15 de julio en Asunción, se produjo algo más que un conversatorio. Fue una puesta en común que buscaba explicaciones al atractivo que está produciendo el desarrollo paraguayo en emprendimientos y profesionales bolivianos que se trasladan a invertir, hacer empresa y trabajar.

Iván Arnold de NATIVA, lo resumió como el “Encuentro de dos países con una visión compartida en cooperación, turismo sostenible, y desarrollo para construir oportunidades sin fronteras.” Actores estratégicos nos reunimos para identificar los elementos de una agenda colaborativa binacional orientada al desarrollo sostenible, la integración económica, el turismo responsable y la gestión coordinada de los desafíos compartidos. Escuchado a los intervinientes descubrimos rápidamente las razones de fondo, de la mano de NATIVA, Grupo SUNU de Acción Intercultural, CEPAD Bolivia y la Cámara Binacional de Comercio e Industria Boliviano Paraguaya, en el marco de Redes Chaco y con el apoyo de AECID.

La agenda se articuló en torno a tres pilares: El turismo como motor de cohesión social y cultural, fortaleciendo la identidad de los territorios y generando oportunidades para las comunidades. El comercio binacional como herramienta para potenciar economías complementarias, promoviendo alianzas, inversiones e intercambio entre ambos países. La conservación del Gran Chaco como una responsabilidad compartida, impulsando una gestión sostenible y coordinada de un territorio estratégico para el bienestar y el futuro de nuestros pueblos.

La participación de personalidades, a quienes nos sumamos, como Jacinto Santa María, Ministro de Turismo de Paraguay; Juan Pita Rodrígañez, Coordinador General de AECID en Paraguay; Gabriel Baracatt, Presidente de Fundación Avina; Yan Speranza, Director Ejecutivo de Fundación Moisés Bertoni; Ewald Bruckner de Acción Social del Beni, representantes de SUNU, Naturaleza para la Vida y la Cámara Binacional de Comercio e Industria Boliviano Paraguaya, aportaron sus visiones.

A los legítimos intereses económicos, quienes organizamos la actividad desde Bolivia, lo hicimos sobre cuatro evidencias rotundas. Los nombres que, casi desde el mito, nos ayudaron a construir el Ser Nacional: Manuel Marzana, Germán Busch, Bernardino Bilbao Rioja, Carmelo Cuéllar Jiménez. El reconocimiento que la Guerra enfrentó las características objetivas de “lo boliviano”. La construcción de la base material de desarrollo del Estado a partir del petróleo, y su sostenimiento hasta ahora con el reparto de su renta. Y la consolidación de la presencia boliviana en el Atlántico.

Hemos comprobado que en Bolivia tenemos una capacidad de respuestas para nuestras necesidades que están esperando oportunidades, y lo están demostrando más de 250 empresas bolivianas que triunfan en Asunción, cuando tienen las condiciones.

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