La UE pidió a Bolivia informes sobre casos de corrupción en obras que financia; OLAF fiscaliza los recursos europeos
El embajador del bloque, Jaume Segura, con una delegación de tres eurodiputados se reunió el martes con el canciller Héctor Huanca en el Ministerio de Relaciones Exteriores boliviano.
Una delegación del Parlamento Europeo llegó a Bolivia el martes para “pasar revista” a la cooperación de la Unión Europea. En ese marco, el embajador del bloque, Jaume Segura, remarcó que la Oficina de Lucha Contra el Fraude (OLAF) solicita información al Gobierno cuando conoce denuncias de corrupción y otras irregularidades que podrían comprometer los recursos europeos.
Segura y una delegación de tres eurodiputados se reunió el martes con el canciller Héctor Huanca en el Ministerio de Relaciones Exteriores boliviano.
“Lo más importante para nosotros es proteger el interés del contribuyente europeo y que no se hayan comprometido fondos europeos cuando hay algún caso de malversación o corrupción local”, afirmó Segura.
Segura precisó que OLAF puede pedir antecedentes al Gobierno, la Fiscalía y otras entidades. “Es algo bastante excepcional cuando hay una acusación interna”, sostuvo.
Explicó que “no es que OLAF esté investigando los proyectos europeos, sino que ha pedido en algún caso información cuando ha habido algunas denuncias en Bolivia”.
La prensa boliviana le preguntó al embajador europeo sobre el caso del exministro de Medio Ambiente y Agua Juan Santos Cruz, quien fue procesado y condenado a 10 años de cárcel por presuntos cobros irregulares para adjudicar proyectos.
“Al ser un caso de una investigación abierta no podemos hacer comentarios, nosotros como delegación no intervenimos”, dijo.
“Es algo que si OLAF pide la información al Gobierno y la Fiscalía, corresponde al Gobierno y la Fiscalía dárselas, pero al ser una investigación abierta no podemos comentar los detalles tampoco”, dijo.
Por su lado, el eurodiputado Reinhold Lopatka, quien lidera la delegación de eurodiputados, destacó la fiscalización de los recursos europeos.
“Siempre es el dinero de los contribuyentes el que gastamos y en Europa tenemos que demostrar que no hay despilfarro”, señaló, según la traducción de su colaborador