Primer año de Paz: Gobierno destaca bonos, créditos y resolución de conflictos en medio de críticas de la oposición
El Gobierno destaca medidas económicas en un año marcado por 53 días de bloqueos. Líderes como Samuel Doria Medina y Tuto Quiroga cuestionan la gestión y marcan “decepción” y continuidad del masismo en la actual gestión
Este domingo 8 de noviembre se cumple el primer año de gestión del presidente Rodrigo Paz, periodo que el Gobierno ha resumido en una serie de materiales audiovisuales y notas de prensa destacando las medidas adoptadas desde que asumió el mando.
Los reportes surgen en medio de críticas de opositores a su gestión, además de cuestionamientos por su ausencia del país en esta fecha y una falta de informe de gestión presencial ante la Asamblea Legislativa, presidida por Edmand Lara.
Entre lo que destaca la Oficina del Presidente se señala que desde enero de 2026 el salario mínimo subió de Bs 2.750 a Bs 3.300, la Renta Dignidad pasó de Bs 350 a Bs 500 y el bono Juancito Pinto se incrementó de Bs 200 a Bs 300, beneficiando a más de 2.200.000 estudiantes incorporando el cobro desde una aplicación en el celular.
También se menciona el Bono PEPE, que llegó a más de 2.000.000 de personas, y su segunda fase de Bs 250 cada dos meses, hasta Bs 750, para gestantes, personas con discapacidad, adultos mayores sin renta y familias de estudiantes fiscales.
En ese balance se incluye la creación de 2.300 ítems en salud y 4.000 en educación, además del programa Aula Conectada que contempla 4.500 antenas Starlink para unidades educativas fiscales con 24 meses de servicio gratuito, con convenios firmados con 85 municipios de La Paz, 300 antenas entregadas en El Alto y 800 en proceso en Cochabamba.
Desde la Oficina del Presidente se destaca también que en servicios básicos, el 30 de octubre se promulgó la ley de un crédito del BID de $us 30,2 millones para el recambio de unas 70.000 luminarias por tecnología LED en municipios de seis departamentos y en El Alto, con un ahorro de hasta 70% en consumo energético.
Otro de los hechos del primer año fue el conflicto social de mayo y junio de 2026. Durante 53 días hubo bloqueos de carreteras que afectaron la circulación, el transporte de alimentos y el comercio, con impacto en mercados de La Paz y El Alto, más de 5.000 camiones varados en rutas como Sayari y Patacamaya y caídas de hasta 90% en ventas del sector comercial.
Según el reporte oficial, el Ejecutivo desarrolló una estrategia de diálogo sector por sector y la firma de un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB) permitió la desactivación del conflicto.
El 20 de junio, ante la prolongación de las medidas, el presidente dispuso un Estado de excepción a nivel nacional para recuperar las carreteras y garantizar el abastecimiento, con participación de las Fuerzas Armadas en apoyo a la Policía.
En política exterior, el Gobierno informó que realizó ocho viajes oficiales a seis países y gestionó un paquete de financiamiento cercano a $us 10.000 millones para los próximos dos a tres años, con hasta $us 4.500 millones del BID, $us 3.100 millones de la CAF y $us 600 millones del Banco Mundial.
Entre los hitos, destaca la visita de Estado del presidente chileno José Antonio Kast dándose acuerdos en comercio (ACE 22), minería, interconexión eléctrica, oleoducto Sica Sica-Arica y fibra óptica bioceánica.
CRITICAS
El balance oficial contrasta con la evaluación de líderes opositores como el empresario y líder de Unidad, Samuel Doria Medina, quien afirmó que este primer año no representa el inicio de un nuevo ciclo.
“Un año después, sabemos que este Gobierno no será el inicio del nuevo ciclo, sino la transición hacia él. Ha comenzado de forma decepcionante, pensando más en las formas, los viajes y los escándalos que en la economía, que fue el tema por el que se dio el cambio en las elecciones”, escribió en redes sociales.
Consideró que la gestión llega “con muchas marcas y cicatrices por la corrupción objetiva y por la percepción general de que están robando al país”.
Por su parte, el expresidente y líder de Libre, Jorge Tuto Quiroga, calificó el periodo como el “año 21 del MAS”. Aseguró que en un año no se aprobó una sola ley de fondo y que el modelo del MAS sigue vigente.
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”Un año se ha perdido el tiempo y se ha despilfarrado esta oportunidad”, cuestionó este domingo.
”¿Por qué decimos que es un año más del MAS o el año 21 del MAS? Porque el sistema del MAS no era el color, era estatismo, centralismo, convivencia con la criminalidad, interinatos en contra de la base institucional, y prebendalización del Congreso hacia el final de la gestión de Arce. Todo eso sigue incólume, en algunos casos incluso ha empeorado”, sostuvo.