La turba amenazó con matar a los policías de Pocoata antes de quemar vivos a los tres sindicados de robar un minibús
Los representantes de las organizaciones e instituciones de Pocoata rechazaron el triple crimen, afirmaron que sus habitantes no participaron de este hecho de sangre y pidieron una ágil investigación para sancionar a los autores
En el municipio de Pocoata, en el norte de Potosí, la tensión persiste. La madrugada del viernes 29 de mayo, tres jóvenes de 22, 24 y 28 años de edad fueron quemados vivos luego de ser acusados por una turba de haber robado un minibús.
Las macabras escenas fueron registradas en un video que ahora indaga la Fiscalía para hallar a los impulsores del linchamiento.
Los hombres, identificados como Félix C. P., Eloy C. C. y Riner M. F., fueron asesinados por una enardecida turba que irrumpió en las instalaciones policiales inclusive por las paredes.
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Los sacaron por la fuerza y los arrastraron por las calles hasta el cementerio, donde fueron amarrados a un árbol.
El comandante de la Policía de Llallagua, el coronel Alejandro Meneses, indicó que la turba inclusive amenazó con quemar la estación policial y atentar contra la vida de los cuatro uniformados asignados a la zona.
“Cuatro policías para enfrentar a más de 100 personas era para ocasionar una mayor desgracia. Es así que no hemos podido resguardar a estas personas por el número de personas que se ha enardecido”, indicó el uniformado.
“Incluso han amenazado con quemar la Policía y a los policías. Por la fuerza han ingresado y los han sacado. Han roto candados, no es que la Policía los ha entregado”, señaló el jefe policial.
Luego, pese a los pedidos de auxilio, fueron golpeados y les rociaron con gasolina. Segundos después, uno de los promotores del ajusticiamiento prendió el fuego y se desató la tragedia.
La violencia escaló a tal grado que para asegurar su muerte, les echaron más gasolina.
Luego, llevaron los cuerpos carbonizados hasta un par de nichos y otro de los cuerpos fue abandonado cerca del lugar.
Los investigadores sospechan que los agresores pertenecen a otro municipio, supuestamente del que es la presunta víctima del robo. Según los testimonios recabados hasta la fecha, el hombre identificó a los “ladrones”.
Los representantes de las organizaciones e instituciones de Pocoata rechazaron el triple crimen, afirmaron que sus habitantes no participaron de este hecho de sangre y pidieron una ágil investigación para sancionar a los autores.
”Los policías fueron rebasados por personas ajenas a nuestra población de Pocoata, por lo que se trataría de personas provenientes de comunidades vecinas y de otros municipios”, señaló uno de los dirigentes.
En ese marco, pidieron el retorno a la región de la Policía y Fiscalía.