“Les dicen que no irán a la guerra y que harán un trabajo más leve”, señala hermana de boliviano que sobrevivió en Rusia

Son varios los bolivianos que fueron reclutados para ser llevados hasta otro país para un supuesto entrenamiento militar a cambio de una remuneración económica

Publicación: Hace 1 hora
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[imagen referencial] / Guerra en Rusia

La familiar de un boliviano que viajó a Rusia para un supuesto entrenamiento militar a cambio de una elevada remuneración económica, contó que tras recibir la noticia de que su hermano había sido herido en combate, ella decidió viajar hasta ese país para hacer gestiones y que pueda volver a Bolivia.

La mujer, en contacto vía zoom con UNITEL, reveló que al igual que los demás reclutas, su hermano se encontraba sin trabajo y con una situación delicada, lo que lo “forzó” a tomar a la decisión de irse a Rusia.

“Mi hermano es padre de familia de cinco hijos, y estaba en una situación muy crítica, sin trabajo, y bueno, lo llevó a tomar esta mala decisión en su vida con un grupo de amigos”, contó.

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Según la mujer, las personas son contactadas y les ofrecen el “trabajo” sin decirles que irán a la guerra, sino que harán otro tipo de labores; sin embargo, al llegar a Rusia llevados hasta un búnker para luego recibir entrenamiento militar.

“Ahí en Bolivia les ofrecen contratos por seis meses, y bueno les dicen como que no van a ir a la guerra, sino que van hacer otro tipo de trabajo más leve, reconstrucción, albañilería, soldadura, electricidad. Pero, una vez ya ahí les hacen primero firmar el contrato mediante los intermediarios, en ruso, no les entregan ni una copia, no les permiten sacar foto y no les permiten traducir”, dice.

“Después los entrenan, los preparan para mandarlos al frente, pero es un poco tiempo, ellos no tienen ninguna base de nada, le hacen entrenamientos muy sencillos, de poco tiempo”, manifestó.

Una vez en el lugar, su hermano fue enviado a una misión durante el mes de mayo, sin embargo, a los pocos días se comunicó con ella para decirle que había sido herido en combate por lo que tuvo que ser evacuado a un hospital.

Según cuenta la familiar, tras recibir la noticia ella se movilizó y se contactó con la Embajada de Rusia y Bolivia y posteriormente buscó apoyo con la Embajada de Bolivia en Rusia, hasta que finalmente tomó la decisión de viajar hasta Moscú para ver a su hermano.

“Hay único funcionario aquí en Moscú en la Embajada, el señor Carlos Sebastián Mamani Cuenca, que desde el primer momento tuvo la predisposición y el apoyo para con nosotros y la ayuda, colaborarnos y hacer toda la documentación vía diplomática que se tiene que hacer”, dijo.

El funcionario fue quien la recibió y colaboró para llegar hasta el lugar donde su hermano se encontraba internado, que es a una distancia de más de 20 horas de viaje en bus desde la capital rusa.

Una vez en el lugar, el diplomático fue quien presentó toda la documentación y la acompañó hasta llegar al espacio donde se encontraban todos los heridos y pudo finalmente ver a su familiar.

“Hablamos con mi hermano, le tomó una declaración (el funcionario), mi hermano firmó una declaración donde él renunciaba a absolutamente todo, renunciaba a los beneficios económicos, que agradecía a las fuerzas armadas rusas por haberlo evacuado y que no quería ninguna indemnización, nada económico”, dijo.

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Una vez contaron con el documento, este fue firmado por el funcionario y por ella para un respaldo, para luego ser enviado a Cancillería y al Ministerio ruso para su valoración.

“Hubo una condecoración a los soldados heridos, y lo tomaron en cuenta mi hermano, lo llamaron y le preguntaron si quería medalla o renuncia y mi hermano le dice: renuncia, y le dieron cuatro hojas en español para que las transcriba a otras hojas en blanco y las firme con su puño y letra”, reveló.

Tras ese procedimiento, se pudo completar con todo el papeleo, pero este debe ser formalizado por las autoridades rusas lo cual ya lleva cerca de un mes y hasta el momento no ha podido ser entregado a los bolivianos.

“Falta la formalización de la desvinculación, la baja formal de las fuerzas armadas rusas”, reveló.

De acuerdo a los datos, para que esa formalización sea posible es necesario que el embajador de Bolivia en Rusia firme ese documento, sin embargo, actualmente no se cuenta con un embajador y solo hay un funcionario en el lugar, el cual no tiene la autorización para hacerlo.

“No hay embajador aquí, y el único funcionario que está, su cargo no lo acreditan las autoridades rusas, tiene que ser embajador o encargado de negocio para que nos den una respuesta formal. Entonces, él (el funcionario) ha tenido reuniones, y dice está en proceso de desvinculación, que está en proceso de formalización, que esperemos”, agregó.

Ante la situación, a la mujer no le queda más que esperar y afirma que aún que el costo económico de estar allá es muy elevado, se quedará a esperar para poder retornar a nuestro país con su hermano.

Ante esto, la boliviana recomienda a los compatriotas no caer en estos hechos y terminar viajando a Rusia por una promesa que no es cierta, ya que corren el riesgo de perder la vida.

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