CAO: Decreto de refinación permitirá producir más combustible, pero no resolverá todo el problema
Ante la nueva normativa que autoriza importar crudo y refinarlo para vender los derivados en el mercado interno, el presidente de la CAO dijo que esto permitirá que las refinerías tengan actividad
El Decreto Supremo 5701 que autoriza a las refinerías a importar crudo para procesarlo y vender sus derivados en el mercado interno permitirá aumentar la producción de combustibles en Bolivia, pero no resolverá por completo el déficit de abastecimiento, según advirtió el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking.
La nueva normativa fue planteada por el Gobierno como una vía para incrementar la producción nacional, aprovechar la capacidad instalada de las refinerías y reducir costos asociados a la importación de combustibles, tomando en cuenta que la medida permite importar petróleo, procesarlo y comercializar los derivados sin subvención y a precios de mercado.
“Este decreto va a servir que las refinadoras en Bolivia funcionen, que puedan trabajar y para que sea una solución, no en su totalidad, pero a mediano plazo se pueda empezar a tener combustible producido en Bolivia”, expresó el dirigente.
Para Frerking, la posibilidad de que las refinerías operen bajo estas condiciones responde a una demanda que el sector productivo ya había planteado en reuniones con el Gobierno, resaltando que la actividad de las refinerías puede convertirse en una alternativa.
No obstante, el dirigente recordó que Bolivia cuenta con tres refinerías y su producción no alcanzará para cubrir todo el consumo de diésel del país.
El decreto establece que el crudo importado no podrá ser adquirido y procesado y los volúmenes serán programados y asignados por el Comité de Producción y Demanda (Prode), considerando las necesidades de abastecimiento, la capacidad de transporte por ductos y la capacidad de procesamiento de cada refinería.
Además, la autorización para importar no será automática, ya que el Ministerio de Hidrocarburos deberá definir mediante resolución ministerial los requisitos y procedimientos que y solo así, una vez autorizadas, podrán vender sus derivados a distribuidores mayoristas, grandes consumidores, clientes directos, estaciones de servicio y otros canales.
Para la CAO, la medida debe ir acompañada de una mayor apertura del mercado y planteó eliminar las trabas para que puedan participar distintos actores, tanto en la importación como en la refinación, para que haya competencia.
La apuesta es que una mayor cantidad de oferentes reduzca la dependencia de un solo operador y permita que el mercado determine los precios y las condiciones de comercialización.