Londres, 25 abr (EFE).- El Tottenham Hotspur aún no está muerto. Un dramático gol de Joao Palhinha en el minuto 82 dio el primer triunfo en quince jornadas a los 'Spurs', que siguen a dos puntos de la salvación tras la victoria del West Ham United contra el Everton.
Los de Roberto de Zerbi se aprovecharon del descendido Wolverhampton Wanderers, aunque les costó sangre, sudor y lágrimas derribarlos. Tras un partido cerrado y sin muchas ocasiones, Palhinha, que salió desde el banquillo, marcó en una jugada rocambolesca dentro del área.
En un córner, la pelota cayó en los pies de Richarlison en el punto de penalti. El brasileño perdió de vista el cuero, remató a la media vuelta como pudo y le salió un pase perfecto para que Palhinha en el segundo palo empujara a puerta vacía. De milagro el portugués no estaba en fuera de juego.
El gol fue una bombona de oxígeno para los 'Spurs', que además sufrieron la lesión de Xavi Simons, que se dañó la rodilla en un choque con Hugo Bueno y se tuvo que marchar en camilla del terreno de juego. La lesión para el internacional neerlandés llega a mes y medio para el comienzo del Mundial y puede poner en peligro sus opciones de estar en dicha cita.
Con el 0-1, el Tottenham lejos de abrochar el resultado, sufrió hasta el último instante, cuando Antonín Kinsky salvó el empate con una bonita palomita en la jugada final.
Los 'Spurs' se marchan hasta los 34 puntos con la que es su primera victoria en Premier League desde el 28 de diciembre. La salvación queda a dos puntos de distancia y les resta por jugar contra el Aston Villa, el Leeds United, Chelsea y Everton. EFE
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