Iñaki Dufour
Redacción deportes, 8 sep (EFE).- Un golazo de falta directa en el minuto 21 de Razvan Marin marcó este martes la diferencia a favor del AEK Atenas, que doblegó por ese tanto al LASK en su regreso a la Liga de Campeones, entre la apoteosis de la afición griega que provocó el extraordinario golpeo del centrocampista internacional rumano (1-0).
Al borde del área, con una barrera de cinco hombres delante, más uno tumbado por detrás del muro que separaba el balón y la portería, Marin eligió el palo del guardameta, pero con un lanzamiento endiablado.
La parábola que trazó el balón, que tomó altura y descendió hacia la escuadra del marco, dibujó un halo imparable para el cancerbero.
El único gol del partido y la victoria del AEK Atenas, en un partido entretenido, igualado, intenso, con más tendencia ofensiva que defensiva, con el LASK capaz también de inquietar al conjunto griego sobre el juego que gira en torno al talento de Horvath, el capitán por el que pasa casi todo del vigente campeón de la Liga y la Copa de Austria.
Siempre se movió en un margen mínimo la diferencia en el marcador; cierto que con más control, mejores sensaciones y mayor amenaza del AEK que del LASK, pero también con opciones suficientes: Brignoli se lució frente a Horvath al inicio de la segunda parte, cuando el encuentro circulaba por ese filo, aunque también pudo quedar sentenciado.
Porque, aún con 0-0, en la primera jugada del encuentro, Jungwirth se cruzó espléndido ante Jovic, que sí acertó después, ya en el segundo tiempo: cuando el duelo sobrepasó la hora del choque, el atacante serbio conectó un complejo cabezazo en un escorzo en plancha para marcar el 2-0 a pase del notable Lovro Majer, que estaba en fuera de juego.
No valió el gol ni resolvió del todo el AEK, sin aprovechar los espacios y los contragolpes de todo el segundo tiempo. Y le tocó sufrir al final, por la ofensiva del LASK, sin nada que perder, en su último intento por sumar un punto en su debut en la fase liga de la máxima competición continental. La ocasión final fue de Kalajdzic. No le dio para empatar.
- Ficha técnica:
1 – AEK Atenas: Brignoli; Rota, Moukoudi, Filipe Relvas, Pilios; Majer (Gazinovic, min. 91), Marín, Vitális, Koita (Arriaga, min. 91): Jovic (Zini, min. 83) y Varga.
0 – LASK: Jungwirth; Jorgensen (Flecker, min. 66), Andrade, Tornich, Mbuyamba, Bello; Ljubicic (Schopf, min. 66), Bogarde, Horvath; Lang (Kalajdzic, min. 74) y Usor.
Gol: 1-0, min. 21: Marin.
Árbitro: Luis Godinho (Portugal). Amonestó con tarjeta amarilla a Marko Nikolic, entrenador del AEK Atenas (min. 12). También a los visitantes Bogarde (min. 42) y Andrade (min. 73).
Incidencias: partido correspondiente a la primera jornada de la primera fase de la Liga de Campeones disputado en el AEK Arena ante unos 32.000 espectadores. EFE
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