150 minutos de ejercicio semanal pueden no bastar para la protección sustancial de corazón
Redacción Ciencia, 20 may (EFE).- La practica de ejercicio durante al menos 150 minutos semanales se asocia con una reducción "constante, aunque modesta" del riesgo de enfermedad cardiovascular, pero para lograr una protección sustancial serían necesarios de 560 a 610, según un estudio que publica British Journal of Sports Medicine.
Las actuales recomendaciones mundiales de salud indican que los adultos deben realizar, como mínimo, 150 minutos a la semana de ejercicio físico de intensidad moderada a vigorosa, como caminar a paso ligero, correr o montar en bicicleta.
La investigación encabezada por la Universidad Politécnica de Macao (China), que es observacional y no establece causalidad, apunta que esas recomendaciones proporcionan un mínimo universal sólido, "aunque modesto" para la protección cardiovascular.
Sin embargo, para que fuera "óptima podría requerir volúmenes de actividad considerablemente mayores" y debería haber recomendaciones estratificadas para ayudar a orientar a los pacientes motivados a hacer más por proteger su salud cardíaca.
Investigadores que no participaron en el estudio reconocen su solidez metodológica, pero consideran que las actuales recomendaciones son suficientes para la población en general.
El estudio incluyó datos de 17.088 personas que participaron en un estudio del Biobanco del Reino Unido entre 2013 y 2015. La edad media era de 57 años, el 56 % eran mujeres y el 96 % de raza blanca.
Los resultados revelaron que los adultos que cumplían con los 150 minutos semanales experimentaron "una modesta reducción del riesgo cardiovascular de entre el 8 % y el 9 %", que se mantuvo constante en todos los niveles de forma física.
Para lograr una protección cardiovascular "sustancial", es decir, una reducción del riesgo superior al 30 %, se requerían entre 560 y 610 minutos a la semana, aunque solo el 12 % de los participantes alcanzaba ese nivel de actividad, dice la investigación.
El análisis demostró que las personas con menor forma física necesitaban entre 30 y 50 minutos adicionales a la semana, en comparación con aquellas con mayor forma física, para obtener beneficios equivalentes.
Una reducción del 20 % en el riesgo de sufrir eventos cardiovasculares requería de 370 minutos de ejercicio de intensidad moderada a vigorosa para las personas con menor forma física, en comparación con los 340 minutos para aquellas con niveles de forma más altos.
El estudio analizó el posible impacto en el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares observando, por una parte, los niveles de actividad física.
El segundo factor observado fue la capacidad cardiorrespiratoria, medida mediante el VO₂ máx., que es la cantidad máxima de oxígeno que el cuerpo consume y utiliza durante el ejercicio intenso, lo que permite medir la eficiencia con la que el corazón, los pulmones y los músculos suministran y utilizan el oxígeno.
Entre las limitaciones, el equipo señala que el grupo de estudio podría tener mejor salud y forma física que la población general, además de que la capacidad cardiorrespiratoria se estimó y no se midió el tiempo de inactividad ni el ejercicio de menor intensidad.
Se trata de un artículo "de buena calidad", en opinión de Julián Pérez Villacastín, catedrático de Cardiología de la Universidad Complutense de Madrid, sin embargo cree que la recomendación de los 150 minutos "sigue siendo superválida para la población general".
En la misma línea opina José Luis López- Sedón, ambos en la plataforma de recursos científicos Science Media Centre. Este último considera que esos resultados "no deberían interpretarse como que las recomendaciones actuales son insuficientes o deban modificarse de inmediato". EFE
cr/icn