Abiy jura un segundo mandato en Etiopía mientras siguen los combates en el norte del país
Nairobi, 5 oct (EFE).- El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, juró este lunes su cargo para un segundo mandato de cinco años al frente del país, tras ganar las elecciones generales del pasado 1 de junio, mientras continúan los combates entre el Ejército y sus milicias aliadas contra los rebeldes en la región norteña de Tigré.
Abiy tomó posesión en Adís Abeba en una sesión conjunta de la Cámara de Representantes del Pueblo (Cámara Baja del Parlamento) y la Cámara de la Federación (Cámara Alta), que dio inicio a la séptima legislatura del país.
El presidente del país, Taye Atske-Selassie, inauguró una ceremonia en la que los miembros de ambas cámaras también juraron sus cargos.
El Partido de la Prosperidad (PP) de Abiy revalidó la mayoría absoluta en los séptimos comicios generales etíopes, en un país en el que la oposición denunció represión, el Estado controla la mayor parte de los medios de comunicación y que afronta conflictos armados por tensiones étnicas.
Mientras el primer ministro tomaba posesión, el Ejército de Etiopía y sus aliados proseguían su lucha contra el insurgente Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT), que este fin de semana perdió el control de la capital de esa región septentrional, Mekelle, y trasladó su Gobierno rebelde hacia un lugar que no especificó.
Ese conflicto es uno de los grandes desafíos que tiene por delante Abiy, de 50 años y en el poder desde 2018, en su nuevo mandato.
En su discurso de investidura, el primer ministro afirmó que el entorno geopolítico actual está cambiando a un ritmo acelerado y exige que Etiopía afronte los nuevos desafíos con determinación.
"Si logramos afrontar esta complejidad con fortaleza, es seguro que prevaleceremos; si nos volvemos débiles y complacientes, la copa que beberemos será la de la derrota", subrayó el mandatario.
Adís Abeba ha logrado rápidos avances en Tigré -región fronteriza con Eritrea- desde que, tras meses de escalada y bombardeos recurrentes con drones, estallaran fuertes enfrentamientos con el FPLT, que anunció una "guerra defensiva" el pasado 23 de septiembre.
A esa situación se suma la formación de una alianza de siete grupos rebeldes y opositores —que incluye al FPLT, al movimiento nacionalista amhara Fano y al Ejército de Liberación Oromo (OLA, en inglés)— para derrocar a Abiy y establecer un Ejecutivo de transición "inclusivo".
Estas acciones avivan los temores al posible estallido de una nueva y devastadora guerra como el conflicto que enfrentó entre 2020 y 2022 al FPLT y el Gobierno etíope, en el que murieron al menos 600.000 personas, según la Unión Africana (UA).
La situación se ve todavía más agravada por la ruptura de relaciones con la vecina Eritrea, país al que Adís Abeba acusa de financiar a grupos rebeldes etíopes, algo que niega Asmara. EFE
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