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Abre el debate de los presupuestos franceses entre división y presión de los mercados

Abre el debate de los presupuestos franceses entre división y presión de los mercados

París, 12 oct (EFE).- La división política y la presión de los mercados internacionales, con los intereses más altos de la deuda desde principios de siglo, marcarán el inicio este martes del debate parlamentario de los presupuestos franceses para 2027, en un contexto de precampaña para las presidenciales.

El proyecto del Ejecutivo, que prevé recortes por valor de 54.000 millones de euros y la subida de ciertos impuestos, no ha logrado convencer en el arco parlamentario, como quedó de manifiesto el pasado viernes, cuando las cuentas fueron rechazadas en la comisión de finanzas de la Asamblea Nacional.

Y eso que, previamente, los 36 diputados habían introducido numerosas enmiendas que, en la práctica, según el ministro de Hacienda, David Amiel, desvirtuaron el objetivo principal del presupuesto, que es el de contener al 5 % el déficit público.

Una condición "innegociable" para el titular de Economía, Roland Lescure, que no pierde ocasión de recordar que los intereses que Francia debe pagar a sus deudores han crecido un 25 % en tres meses y que el país precisa recuperar crédito.

Con una deuda del 119 % del PIB, solo superada en la Unión Europea (UE) por Italia y Grecia, Francia no puede renunciar a un fuerte ajuste, según el Ejecutivo, en cuyas cuentas había incluido medidas muy impopulares, sabedor de que será difícil sacarlas adelante en una Asamblea Nacional en la que carece de mayoría y donde los pactos serán más complejos que los dos últimos ejercicios por la cercanía de la cita con las urnas para designar al nuevo presidente.

En la comisión de finanzas el proyecto del Gobierno no tuvo el respaldo ni de la izquierda radical ni de la extrema derecha e incluso los socialistas, claves para adoptar las cuentas de los dos últimos ejercicios, amagaron con una enmienda a la totalidad que, de prosperar, puede frenar el trámite parlamentario.

Antes de rechazarlo en su totalidad, los diputados de la comisión ya habían echado atrás algunos de los recortes más emblemáticos, como el esfuerzo fiscal para pensionistas, al tiempo que adoptaron nuevas tasas, como la prevista para los yates de lujo, los billetes de tren o la multiplicación por cinco de la de los gigantes digitales.

Todo ello, según Hacienda, alejaría al país de la senda de recortes que, considera, necesita el país para convencer a los mercados, pero también para cumplir con el compromiso adquirido con Bruselas de situar el déficit por debajo del 3 % en 2029.

Precampaña por el Elíseo

Si el debate del presupuesto se verá directamente afectado por la precampaña, el Ejecutivo matiza que su proyecto prevé una profunda revisión a partir de mediados de año, cuando el ganador de las presidenciales de abril-mayo se instale en el Elíseo y proceda a la tradicional disolución de las cámaras para buscar el respaldo del legislativo.

En todo caso, el Gobierno, compuesto por ministros que en su mayoría no muestran ambiciones electorales, debe avanzar en un terreno pantanoso.

El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, considera prioritario dotar al país de un presupuesto y asegura que no dudará en utilizar todas las herramientas en su poder si no consigue un consenso en la Asamblea Nacional.

En su mano tiene dos instrumentos para contornear a los diputados. El primero es el artículo constitucional que le permite adoptar los presupuestos sin voto parlamentario, aunque eso lo expone a una moción de censura que, además, tumbaría las cuentas.

Así actuó para adoptar los presupuestos de 2026 y salvó el trago gracias al respaldo de los socialistas, que se cobraron la reforma de las pensiones que había adoptado Macron en 2023 a costa de un enorme coste electoral.

Como ahora los socialistas parecen más hostiles, Lecornu se guarda otro as en la manga: adoptar las cuentas por decreto. Eso también le expone a una moción de censura, pero incluso si cayera el Ejecutivo, las cuentas seguirían adelante. Y, como dijo Lescure, "entre presupuesto y Gobierno, elegiremos presupuestos". EFE

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