Roma, 22 Ago 2026 (AFP) -
Por primera vez desde la creación de la Liga de Campeones en 1991, ni AC Milan ni Juventus de Turín disputarán el prestigioso torneo europeo, por lo que afrontan con una presión extra la temporada de la Serie A, que comienza para ambos colosos el domingo.
- AC Milan: Amorim y Ramos contra la "saudade"
El gesto denota la importancia del momento: a días de enfrentarse al Torino, Gerry Cardinale pasó un buen rato en Milanello para reunirse con sus jugadores -con algunos de forma individual- y con el cuerpo técnico. Fue la quinta ocasión esta pretemporada en que el empresario estadounidense y propietario desde 2022 del Milan pasaba por el centro de entrenamiento rossonero.
Criticado por los tifosi, que le reprochan su falta de ambición y de inversión, así como sus cortas estancias en Italia, Cardinale dio un puñetazo sobre la mese a finales de mayo, tras el calamitoso fin de temporada del equipo (5º en la tabla), que le dejó sin boleto para la Champions.
Al patrón del fondo RedBird no le tembló el pulso para destituir a Massimiliano Allegri, su entrenador desde hacía menos de un año, y cambiar por completo la dirección deportiva y administrativa del club. Sólo su asesor Zlatan Ibrahimovic, que tampoco cuenta con el beneplácito de los aficionados, escapó a la guillotina.
Para relanzar a un equipo cuyo último Scudetto se remonta a 2022, y que desde entonces sólo levantó la Supercopa de Italia en 2025, optó por el técnico Ruben Amorim, libre desde su salida del Manchester United. El portugués es el quinto entrenador del Milan desde 2024, el tercero llegado desde Portugal tras Paulo Fonseca y Sergio Conceiçao, que se sucedieron en 2024-25.
Los Rossoneri, ahora a la sombra de sus rivales y vecinos del Inter, fueron los más activos en el mercato en Italia, con 74 millones de euros (84 millones de dólares) gastados en Gonçalo Ramos (PSG), un récord, y 58 millones de dólares por Diego Moreira (Estrasburgo).
Aún les queda encontrar una salida para Rafael Leao, llegado como futura estrella del equipo, pero convertido en símbolo de un club en crisis permanente.
- La Juve también cambia de cara
Si el AC Milan ha invertido más de 187 millones de dólares, le sigue de cerca en Italia, según cifras del portal especializado Transfermarkt, la Juventus de Turín (183 millones de dólares), que se hizo con los servicios de Randal Kolo Muani (40 millones de euros).
Los dos históricos del Calcio presentan otros puntos en común. Al igual que el Milan, el club más laureado del fútbol italiano busca reencontrarse con su glorioso pasado: la Juve no conquista el Scudetto desde 2020 y no destaca en Champions desde la final perdida en 2017 ante el Real Madrid.
La "Vecchia Signora" carece ahora de la estabilidad que la caracterizaba: llegado en medio de la temporada pasada, Luciano Spalletti (su sexto entrenador desde 2024) se mantiene en el puesto a pesar de un decepcionante sexto puesto, pero el director general del club, Damien Comolli, tuvo que hacer las maletas tras menos de un año en el cargo.
Desde entonces, su sucesor se afana en deshacer su costosa campaña de fichajes del pasado verano europeo: así, Lois Openda fue cedido al Lyon y el club bianconero busca traspasar, o incluso ceder, a Jonathan David, que solo ha visto puerta en seis ocasiones en su debut en la Serie A. Otro de los grandes salarios del campeonato, Dusan Vlahovic, que terminaba contrato, acabó sucumbiendo a los cantos de sirena del Besiktas turco.
La recuperación deportiva y financiera son urgentes: todavía en el punto de mira de la UEFA, la Juve, que se enfrenta al recién ascendido Frosinone el domingo, ha registrado más de 60 millones de dólares de pérdidas en 2024-25, y la familia Agnelli ha tenido que recurrir a la caja de caudales para sostenerla.
jr/iga/avl
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