ACNUR alerta de que casi cuatro millones de personas están desplazadas en el Sahel central
Nairobi, 9 oct (EFE).- Casi cuatro millones de personas se encuentran desplazadas en Burkina Faso, Mali y Níger por la creciente inseguridad, los efectos de la crisis climática y la falta de financiación humanitaria, alertó este viernes la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).
Entre ellas figuran más de 818.000 refugiados y solicitantes de asilo, señaló ACNUR en un comunicado, en el que advirtió de que la cifra total de desplazados en el Sahel central es aproximadamente el doble de la registrada en octubre de 2020.
Entonces, la región contabilizaba más de 1,7 millones de desplazados internos y unos 365.000 refugiados.
"La crisis se ve agravada por los continuos ataques que afectan a civiles, los impactos relacionados con el clima y la grave falta de financiación humanitaria", indicó la agencia.
Según ACNUR, esta combinación está obligando a más familias a abandonar sus hogares, destruyendo medios de vida y reduciendo las posibilidades de que reconstruyan sus vidas.
En Mali, la gran mayoría de los refugiados proceden del vecino Burkina Faso y, solo en Koro, en la región de Bandiagara (este), alrededor de 86.000 burkineses habían buscado refugio hasta julio pasado tras sucesivas oleadas de desplazamiento desde 2025.
Entre ellos hay más de 14.000 niños y 6.000 mujeres identificados como personas especialmente vulnerables.
La población refugiada en esa zona se aproxima ya al tamaño de la comunidad local, lo que aumenta la presión sobre unos recursos de tierra y agua escasos, los servicios sanitarios y las oportunidades laborales.
A la violencia se suman sequías recurrentes, lluvias irregulares e inundaciones que afectan a la producción agrícola, destruyen viviendas e infraestructuras y dificultan el acceso al agua y a los medios de subsistencia, especialmente entre las familias dependientes de la agricultura y la ganadería.
Falta de fondos humanitarios
ACNUR advirtió también de que la respuesta humanitaria para el Sahel estaba financiada hasta septiembre únicamente al 27 % de los 329,6 millones de dólares (unos 295 millones de euros) necesarios.
La falta de fondos está afectando a tareas como el registro y documentación de refugiados, la provisión de alojamiento, el acceso a servicios básicos y los programas para generar medios de vida.
"Con casi cuatro millones de personas desplazadas, este es el momento de ampliar la respuesta, no de retroceder", subrayó la agencia, que pidió más inversión de gobiernos, instituciones financieras, socios de desarrollo y sector privado.
La crisis se extiende además fuera del Sahel central.
En 2026, casi 500.000 refugiados y solicitantes de asilo burkineses habían buscado protección en países vecinos, frente a algo más de 300.000 al cierre de 2025, muchos de ellos en Benín, Costa de Marfil, Ghana y Togo.
Más de 334.000 malienses viven también como refugiados fuera de su país, mientras más de 106.000 nigerinos están registrados como refugiados o solicitantes de asilo en Estados vecinos.
ACNUR advirtió de que algunos desplazados, ante la falta de seguridad y oportunidades en países cercanos, continúan posteriormente hacia el norte de África y Europa a través de rutas peligrosas. EFE
dna/pa/lss
(vídeo)