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Al menos siete mozambiqueños mueren en Sudáfrica por ataques xenófobos

Al menos siete mozambiqueños mueren en Sudáfrica por ataques xenófobos

Nairobi, 2 jun (EFE).- Al menos siete ciudadanos mozambiqueños han muerto por "ataques xenófobos" en Sudáfrica desde el pasado viernes, informó el Gobierno de Mozambique, al advertir de un empeoramiento de la inseguridad en el país vecino.

"Siete ciudadanos mozambiqueños han fallecido, cinco de ellos como consecuencia directa de los ataques xenófobos y otros dos a consecuencia de un accidente de tráfico mientras regresaban a Mozambique en un vehículo particular", afirmó la Oficina de Información de Mozambique (Gabimfo) en un comunicado que recogen este martes medios locales.

Algo más de 800 mozambiqueños residentes en la ciudad de Mossel Bay, en la provincia sudafricana del Cabo Occidental, fueron víctimas de actos xenófobos desde el pasado viernes, según Gabimfo.

El sábado pasado, al menos 300 de esos mozambiqueños regresaron a Mozambique por su cuenta, y otros 500 ciudadanos que permanecen en Sudáfrica han sido alojados en un lugar seguro en el Cabo Occidental desde entonces a la espera de su repatriación a Mozambique.

"Estos compatriotas serán trasladados a sus lugares de origen, concretamente a donde tienen su residencia", apuntó el comunicado.

"Dada la volatilidad de la situación -que incluye las exigencias de grupos antiinmigrantes para que ciertos grupos de extranjeros abandonen el país antes del 30 de junio-, se prevé un empeoramiento de la situación actual, y el Gobierno está trabajando para mitigarla", advirtió Gabimfo.

El Gobierno -añadió- seguirá "prestando el seguimiento adecuado a través de sus misiones consulares en ese país vecino".

Unos 300 ghaneses residentes en Sudáfrica fueron el pasado miércoles repatriados tras solicitar la evacuación por la reciente oleada de actos y ataques xenófobos contra migrantes africanos.

Ghana pidió el pasado 7 de mayo a la Unión Africana (UA) abordar los ataques xenófobos y enviar una "misión de investigación" a Sudáfrica.

Ghana dio ese paso después de que el movimiento antiinmigración sudafricano March & March convocase en los últimos meses protestas, en ocasiones violentas, contra migrantes irregulares, a quienes culpan de los problemas económicos del país, la deficiente prestación de servicios públicos o las altas tasas de delincuencia.

Grupos organizados han llegado a impedir que migrantes africanos accedan a atención médica y a educación en instalaciones públicas.

La tensión se expandió a países como Guinea-Bisáu y Nigeria, que convocaron a los embajadores sudafricanos en sus territorios.

El Gobierno nigeriano informó de que unos 130 compatriotas solicitaron ser repatriados tras los ataques.

Kenia, Malaui y Lesoto emitieron alertas de seguridad para sus ciudadanos en Sudáfrica, cuyo Gobierno ha condenado estos ataques.

Las tensiones xenófobas son un problema recurrente en el país sudafricano que acoge a casi tres millones de personas, de las cuales el 90 % proceden de otras naciones africanas.

Esa circunstancia ha desembocado en oleadas de protestas violentas, especialmente en los barrios más vulnerables, siendo las más graves a finales de 2019, con 18 extranjeros muertos, según datos de la ONG pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW). EFE

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