Alfaro caza una utopía y Paraguay elimina a Alemania del Mundial
Foxborough, Estados Unidos, 30 Jun 2026 (AFP) -
El autodenominado "cazador de utopías", el seleccionador Gustavo Alfaro, cazó este lunes una presa de alto valor: Alemania, a la que su Paraguay eliminó del Mundial para quedarse con el boleto a octavos de final.
La inesperada victoria paraguaya en Foxborough, lograda en los penales tras un 1-1 en el tiempo reglamentario, supone la mayor sorpresa hasta ahora de la Copa del Mundo 2026.
El técnico argentino contó esta vez con una ayuda vital, la del portero Orlando Gill, el gran héroe de la Albirroja en la tanda desde el punto blanco (4-3), la primera en la historia mundialista perdida por la Mannschaft.
El arquero de San Lorenzo atajó los disparos de Kai Havertz y Nick Woltemade, mientras que el defensor José Canale marcó el tanto del triunfo para su país en su primer Mundial desde 2010.
En las calles de Paraguay se festejó la gesta por lo alto y el presidente Santiago Peña decretó feriado el martes.
"Es un privilegio, eliminamos a un campeón. Va dedicado para todo el pueblo paraguayo", dijo Gill.
El juego de dieciseisavos en el Gillete Stadium pareció, por momentos, una montaña rusa, con los guaraníes abriendo la cuenta con su joya Julio Enciso (42') y luego cediéndole el empate a Havertz (54').
Pero no solo eso, a los tetracampeones mundiales les fue anulado un gol del defensa Jonathan Tah (102') en la prórroga, la primera del hasta ahora emocionante certamen norteamericano.
- Consejos de Chilavert -
Tras pasar la primera fase con sufrimiento, Paraguay removió el tablero mundialista gracias en buena medida a los dotes tácticos de Alfaro y la disciplina de sus dirigidos.
Tampoco se dejaron amedrentar de la mayoría alemana en las gradas, que con golpes de palma buscó evitarle un nuevo papelón mundialista a su combinado.
Alemania llegó al Mundial con la mancha de no haber superado la primera fase desde que ganó su cuarta corona en 2014. Aunque lideró su grupo, las alarmas se prendieron tras caer con Ecuador (2-1) el jueves en el cierre de fase inicial.
"Fue un partido cargado de tensión de principio a fin, porque sabíamos que enfrente teníamos a uno de los grandes candidatos al título, un rival de enorme jerarquía", destacó Alfaro.
Antes de que la pelota echara a rodar en Norteamérica, el legendario exportero paraguayo José Luis Chilavert dijo a la AFP que su país podría sorprender a cualquiera si utilizaba el guaraní para comunicarse y su tradicional juego aéreo como arma.
Los albirrojos tendrán que revelar luego si usaron su idioma para confundir al rival, pero lo que quedó claro es que el camino hacia el gol fue la pelota aérea.
Nadie imaginó, sin embargo, que sería la cabeza de un tipo de 1,73 metros de estatura la que se impondría primero sobre gigantes como Tah (1,95 m) y Antonio Rüdiger (1,90 m).
Enciso martilló, casi desde el punto penal, un centro de Matías Galarza tras un pase sutil de Miguel Almirón, la otra estrella paraguaya, que desactivó a dos rivales.
- La hora de Gill -
Cualquiera que conozca los equipos de Alfaro sabe de la complejidad de anotarles, pero los hombres de Julian Nagelsmann necesitaban recuperar el orgullo herido de una selección que ya tuvo mejores horas.
Y lo lograron por la misma vía recomendada por Chilavert, el juego aéreo, con una peinada de Havertz tras un centro lejano desde la izquierda de Florian Wirtz.
Tras la paridad inclinaron la cancha a su favor y amagaron con apagar el incendio que ya mostraba humo a las afueras de Boston, el lugar donde el legendario portero alemán Manuel Neuer, de 40 años, defendió este lunes por última vez a su país.
Pero chocaron con un Orlando Gill que tuvo revancha luego de ser cuestionado por sus actuaciones en la primera ronda, incluso por el propio Chilavert.
"No voy a abandonar solo porque nos han eliminado ahora", dijo Nagelsmann, descartando una renuncia.
Paraguay luchará ahora por el pase a cuartos ante Francia o Suecia, que se enfrentan el martes. Los Bleus son los grandes favoritos al título, pero los muchachos de Alfaro ya advirtieron que para ellos no hay presa difícil.
"Miedo no le tenemos a nadie", dijo Enciso, emocionado hasta las lágrimas tras la clasificación.
raa/mcd/ag