Alianza del Sahel denuncia ataques en Mali como intento de aterrorizar y socavar soberanía
Uagadugú, 26 abr (EFE).- La Confederación de Estados del Sahel (AES, que agrupa a Burkina Faso, Mali y Níger) denunció este domingo los ataques del sábado contra varios objetivos en territorio maliense como un intento de socavar su soberanía y aterrorizar a la población.
Las agresiones, planificadas con antelación y con una logística sofisticada, buscaban infligir graves pérdidas a las fuerzas de defensa y seguridad, así como aterrorizar a los inocentes habitantes de la Confederación, especialmente en Mali, explicó la AES en un comunicado.
El bloque regional subrayó que estos actos "cobardes" y "bárbaros" llevan la marca de un "complot monstruoso" impulsado por enemigos de la lucha por la liberación del Sahel a través de la dinámica confederal de la AES.
No obstante, añadió que las "valientes" y "decididas" fuerzas armadas malienses repelieron el asalto con coraje, neutralizando a los atacantes, descritos como "individuos de otra época" al servicio de fuerzas opuestas a la visión soberanista de la región.
Tras su retirada del bloque regional CEDEAO, Mali, Níger y Burkina Faso -gobernados por juntas militares- anunciaron en 2023 la creación de la AES, con una orientación crítica hacia Occidente, que estableció un pacto de defensa común frente a los grupos yihadistas activos en la región y promueve, además, la cooperación económica entre los tres países.
La Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) también condenó "enérgicamente" los ataques, que calificó de "terroristas" y "atroces", y declaró que "demuestran una vez más la barbarie de los perpetradores, quienes siguen amenazando la paz, la seguridad y la estabilidad en toda la subregión de África Occidental".
Este sábado, el secesionista Frente de Liberación de Azawad (FLA), que reclama esa región del norte, y el Grupo yihadista de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM, filial de Al Qaeda en el Sahel) lanzaron una ofensiva coordinada en el norte del país que culminó con la toma de la estratégica ciudad de Kidal (norte).
Sin embargo, el JNIM llevó a cabo ataques unilaterales contra sedes civiles y cuarteles militares en ciudades como Bamako, Mopti y Kati, donde asesinó al ministro de Defensa maliense, Sadio Camara, e intentó además asaltar el aeropuerto internacional de la capital.
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Mali informó tras la ofensiva haber repelido el ataque y "neutralizado" a cientos de "terroristas", y aseguró que la situación "está totalmente bajo control".
Además, Pidió calma a la población, decretó un toque de queda de tres días en el distrito de Bamako con más puestos de control en la capital y su periferia, mientras se suspendió hasta el próximo miércoles la actividad escolar en Kati, donde fue atacado el ministro de Defensa.
Desde 2020, Mali está gobernado por una junta militar en un contexto de inestabilidad y violencia prolongada, impulsada por secesionistas del Azawad y grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda y al Estado Islámico (EI). EFE
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