All Blacks en reconstrucción se ponen a prueba ante los Springboks
Johannesburgo, 21 Ago 2026 (AFP) -
A casi un año de la próxima Copa del Mundo de rugby, los dos finalistas de la última edición se verán las caras el sábado: Nueva Zelanda, en fase de reconstrucción, y Sudáfrica, campeona en París en 2023 y con un potencial ofensivo temible.
Para ese test match los mejores XV potenciales de los All Blacks y de los Springboks estarán sobre el césped del Ellis Park el sábado a partir de las 15H10 GMT.
Será un examen serio para Dave Rennie, que dirigió su partido inaugural al frente de Nueva Zelanda en julio, saldado con victoria ante un XV de Francia con muchas rotaciones (34-32), antes de derrotar a Italia (47-17) e Irlanda (40-21).
En los vigentes dobles campeones del mundo sudafricanos, sólo el capitán Siya Kolisi, recién recuperado de una lesión, se perderá la cita.
Su compañero de tercera línea, Pieter-Steph du Toit, recupera el brazalete, que en el lado neozelandés corresponde al inamovible Ardie Savea.
Además de la tercera línea, el puesto de hooker (Malcolm Marx frente a Codie Taylor) o el de wing (Cheslin Kolbe contra Will Jordan) enfrentará prácticamente a los mejores del mundo esas posiciones.
- ¿Un trofeo compartido? -
Será el primero de cuatro de duelos entre los Blacks y los Boks, que prometen cuatro sábados consecutivos de gran intensidad, primero en Sudáfrica y luego con un último partido disputado en Estados Unidos, el 12 de septiembre en Baltimore.
Promocionada como "The Greatest Rivalry" ("la rivalidad suprema"), la gira pretende rendir homenaje a su histórica predecesora de hace 30 años, cuando los All Blacks, en 1996, se impusieron (2-1) en el extremo de África.
La próxima, dentro de cuatro años, debe celebrarse en Nueva Zelanda.
El nuevo campeonato de Naciones, que impide la celebración del torneo del hemisferio sur, el Rugby Championship, ha sido aprovechado por las dos Federaciones para organizar esta gira, que ha recibido algunas críticas por su carácter comercial.
La cuarta manga, en Estados Unidos, también ha provocado algunas críticas. Además de su deslocalización, tiene el defecto de dejar el número de partidos en par. Los organizadores tienen la solución: el miércoles presentaron un trofeo en dos partes imantadas que los equipos pueden compartir en caso de empate tras los cuatro enfrentamientos.
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