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Amargura en Túnez por no haber captado a Ayari, su verdugo ante Suecia

Amargura en Túnez por no haber captado a Ayari, su verdugo ante Suecia

Doha, 15 Jun 2026 (AFP) -

La derrota 5-1 de Túnez ante Suecia el domingo ha dolido mucho en el país norteafricano, donde ha escocido especialmente que dos de los tantos de los escandinavos fueran conseguidos por Yasin Ayari, un jugador de padre tunecino al que las Águilas de Cartago intentaron atraer hace unos años.

Por sus raíces familiares, Ayari, de 22 años y del Brighton inglés, se refrenó al festejar sus dos goles en la victoria sueca, pero no podía ocultar que vivía "una sensación indescriptible" por el triunfo de su equipo, mientras en Túnez se instalaba un pesimismo general.

"Es una gran amargura", se lamentó en declaraciones a la AFP Houssem Haj Ali, exinternacional tunecino. "La situación podría haber sido al revés si Yasin llevara la camiseta de Túnez", afirmaba.

Ayari fue especialmente aplaudido este lunes en el país europeo por sus dos goles en Monterrey.

"Tengo la costumbre de marcar goles, pero conseguir dos tantos en un mismo partido, ante Túnez en mi primer partido en el Mundial, es algo excepcional", declaró a la televisión sueca SVT tras la victoria.

"(Túnez) es un país al que me siento cerca y que me genera emociones, lo visito cada verano", señaló, antes de ser preguntado por su padre tunecino.

"Seguro que está feliz por mí, pero prefiero que le preguntéis a él directamente", sonrió.

- Intento infructuoso -

El padre de Yasin, Azzouz, fue futbolista en un escalón muy inferior en Túnez, en el Union Siliana de la tercera categoría, antes de emigrar a Suecia.

Tiene otro hijo futbolista, Taha, que milita en el AIK sueco y que ya ha jugado dos partidos con la selección sueca Sub-21.

Yasin Ayari nació en 2003 en Suecia en una familia emigrada desde el norte de África: además de su padre tunecino, su madre es marroquí.

Los responsables de la selección de Túnez detectaron pronto el talento de Yasin y le contactaron en 2021 para ofrecerle estar con su selección en el Mundial de Catar 2022, pero él declinó la oferta porque prefería seguir apostando por la selección de Suecia, su país de nacimiento.

En una entrevista con el diario Aftonbladet, su padre confirmó esa oferta de la Federación Tunecina de Fútbol de garantizarle una plaza en la lista mundialista de 2022 si decidía cambiar su nacionalidad deportiva. Pero tantó él como su hijo tenían clara la respuesta negativa.

"Yo quería que él jugara para Suecia, tiene que agradecer al país que le apoyó", dijo el padre.

"Hablaron conmigo y me hicieron algunas preguntas, pero yo he jugado con Suecia desde que era niño, he estado en sus categorías juveniles, así que lo natural para mí era continuar", dijo por entonces Yasin para justificar su decisión.

- "Entiendo su postura" -

Haj Ali, ahora entrenador, admite que entiende la postura del futbolista, a pesar de que a él le duela no verle jugar con Túnez.

"Yo sigo de cerca lo que hace en el Brighton y espero que fiche por uno de los clubes grandes, sobre todo ahora que el Mundial está lleno de cazatalentos", apuntó.

El valor de mercado de Ayari está ahora estimado en unos 35 millones de euros (unos 40 millones de dólares), según la web Transfermarkt.

Túnez cuenta en sus filas con numerosos jugadores nacidos en el extranjero y que han querido vestir los colores del país de su familia, como Moutaz Neffati, nacido y crecido en Norrköping (Suecia), que fue internacional juvenil con ese país y que optó en el nivel absoluto por las Águilas de Cartago.

U otros ejemplos como el prometedor Ryan Elloumi (19 años), nacido en Canadá, o la estrella de la selección y del Burnley inglés, Hannibal Mejbri, nacido en Francia.

El dilema de los binacionales es frecuente en Túnez y lo vivió incluso su seleccionador, Sabri Lamouchi, que en 1994 optó por jugar con Francia en su etapa de futbolista, jugando 12 encuentros con los Bleus entre 1996 y 2001.

"No tenemos muchas estrellas mundiales de origen tunecino, por eso tenemos que detectar a cada jugador que emerge en la escena internacional", defiende Haj Ali.

br/dr/mcd