Agencias

Amnistía Internacional pide a líderes mundiales dejar de apoyar los combustibles fósiles

Amnistía Internacional pide a líderes mundiales dejar de apoyar los combustibles fósiles

Redacción Medioambiente, 8 nov (EFE).- Amnistía Internacional (AI) instó a los líderes mundiales reunidos en la cumbre del clima COP31 de Antalya (Turquía) a que dejen de respaldar la industria de los combustibles fósiles y comiencen a impulsar su eliminación "progresiva, rápida y equitativa".

En un comunicado, la organización pro derechos humanos considera que esos líderes deben romper el control de dichos combustibles sobre la política climática y el futuro de las personas.

"Al mundo no le faltan advertencias sobre el clima. Lo que se le están agotando son las excusas. Tras más de 30 años de negociaciones climáticas, los gobiernos ya no pueden seguir escudándose en promesas de actuaciones futuras ni evitar enfrentarse a sus aliados de la industria de los combustibles fósiles", apunta AI en la nota.

La directora del Programa de Clima, Justicia Económica y Social y Rendición de Cuentas Empresarial del grupo, Marta Schaaf, argumenta que la crisis climática "no es un fracaso del conocimiento, sino un fracaso del valor político".

"Ha llegado el momento de romper el estrangulamiento que ejerce el poder empresarial sobre la toma de decisiones políticas y poner fin a la era de los combustibles fósiles antes de que esta acabe con nosotros", afirma.

AI recuerda la última evaluación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y su advertencia de que el mundo va camino de superar el umbral de 1,5 grados.

Sobre ese punto, resalta que "los gobiernos, especialmente aquellos con mayor responsabilidad en la crisis climática, siguen estando peligrosamente lejos de adoptar las medidas necesarias para limitar la magnitud y la duración de ese rebasamiento y conseguir que las temperaturas vuelvan a descender".

Las comunidades ya están sufriendo los efectos devastadores de fenómenos como las sequías o los incendios forestales y "cada fracción adicional de calentamiento agravará los daños a los derechos humanos", observa la organización.

Avisa de que "el propio rebasamiento es peligroso: se desencadenarán puntos de inflexión climática y se producirán otros daños irreparables, independientemente de las futuras reducciones de temperatura".

"Aunque resulte inevitable superar temporalmente el umbral de 1,5 grados, esto nunca debe convertirse en una excusa para rendirse o seguir retrasando la acción", argumenta Shaaf, para añadir: "la COP31 debe limitar la magnitud y la duración del rebasamiento, conseguir que las temperaturas vuelvan a descender y proteger a la población frente a daños aún mayores".

La COP31 debe ofrecer resultados

La COP31 "debe impulsar una acción colectiva", pues, si bien la crisis climática "trasciende las fronteras", sus consecuencias son "profundamente desiguales", como se vio en las inundaciones registradas en Nepal y el Tíbet.

Amnistía resalta que la cumbre climática ha de ofrecer resultados concretos que promuevan una transición justa, acorde con los derechos humanos, como establecer un sólido Mecanismo de Belém-Antalya para una Transición Justa o aplicar el Plan de Acción sobre Género, entre otras medidas, mediante la elaboración de directrices sólidas para proteger a las mujeres defensoras del medioambiente.

"Los gobiernos deben acelerar una eliminación progresiva de los combustibles fósiles que sea total, rápida, justa y financiada, con el fin de limitar cualquier superación del umbral de 1,5 grados, de acuerdo con sus responsabilidades y capacidades, y conseguir que las temperaturas vuelvan a descender", señala.

La transición hacia la electrificación debe llevarse a cabo mediante el aumento de las energías renovables y "proteger a las personas trabajadoras, los pueblos indígenas y las comunidades más directamente afectadas por la crisis climática", añade.

Los países de renta alta, con mayor responsabilidad histórica por las emisiones de gases de efecto invernadero, han de incrementar masivamente la financiación climática mediante subvenciones, entre otras medidas a través de mayores impuestos a las personas ultrarricas, las empresas de combustibles fósiles y sus financiadores. EFE

prc/acm