André-Pierre Gignac, el "ser de luz" que cautivó al fútbol mexicano
México, 28 Mayo 2026 (AFP) -
La historia de André-Pierre Gignac en el fútbol mexicano llegará a su fin. Un manto de nostalgia envuelve a Tigres ante el adiós de su colosal goleador francés, un delantero que cambió la historia del club y dejó una profunda huella emocional.
La final de la Copa de Campeones de la Concacaf entre Toluca y Tigres el sábado en el Estadio Nemesio Díez, en Toluca, será el capítulo final del último gran romance del balompié azteca.
La estadística dará fe de la relevancia y capacidad de definición de Gignac, de 40 años, cuyo futuro ahora es un misterio: ¿se retirará o se transformará en directivo?
Desde su fichaje a mediados de 2015, el francés anotó 219 goles oficiales en 444 partidos con Tigres.
En realidad marcó 222 dianas, pero se le anularon tres que firmó contra Atlas en semifinales del Clausura 2022. Los felinos ganaron 4-2, pero el resultado fue invalidado porque excedieron el límite reglamentario de jugadores extranjeros en el campo. El marcador final: 2-0 en contra.
Cuando Gignac llegó, Tigres tenía tres títulos de liga. Hasta ahora les ha ayudado a ganar cinco campeonatos locales, cuatro trofeos de Campeón de Campeones y su único galardón internacional, la Liga de Campeones de la Concacaf 2020.
"Quiero agradecer al fútbol la posibilidad de compartir todo este tiempo, y lo que quede, con un jugador de esta talla", dijo en abril el portero argentino Nahuel Guzmán, compañero de Gignac en todas esas conquistas.
El galo aterrizó con 29 años en México, un país en el que ningún futbolista francés había logrado tanta relevancia.
Once años después y con tres títulos de artillero, es "el futbolista más determinante" de la historia reciente de México, consideró el emblemático exdelantero internacional Luis García, comentarista de TV Azteca.
- Herencia para siempre -
El futuro del ídolo es incierto. Aunque Tigres le realizaron un emotivo homenaje a finales de abril en el estadio Universitario ante el final de su contrato, ni el club ni el propio delantero han revelado qué vendrá después.
Gignac, que recibió el pasaporte mexicano en 2019, ha mostrado interés en convertirse en directivo.
Versiones extraoficiales indican que aspira a presidir el club felino y así continuar su brillante historia en Nuevo León, estado en el norte de México, donde también ha dejado huella fuera de la cancha.
Ha despertado tanto cariño y admiración en el país, que miles de niños en Nuevo León han sido bautizados con el nombre del otrora atacante del Marsella y de la selección de Francia, con la que disputó el Mundial de 2010.
Todo comenzó en octubre de 2015 cuando una joven pareja decidió llamar André Gignac a su bebé. Incluso llevó a la crianza al estadio Universitario para que el ídolo lo conociera.
Para 2019, alrededor de 40 niños ya llevaban su nombre o apellido. Un lustro después, el Registro Civil de Nuevo León informó que cerca de 2.760 infantes tenían parte o el nombre completo del histórico número 10 de Tigres.
Y más aún: en agosto de 2017, a un tigre de bengala de un zoológico del estado le dieron el nombre de Gignac.
- "Un ser de luz" -
La devoción que Gignac ha inspirado en México va más allá de los goles que firmó y de los títulos que ayudó a ganar.
La afición de los Tigres lo ha llamado un "ser de luz", pero no solo por iluminar el camino del equipo, sino por su generosidad con los habitantes de Nuevo León y de otras localidades mexicanas.
El francés participó en subastas para recolectar dinero para niños con problemas sensoriales o en colectas de víveres para los damnificados por catástrofes naturales.
Prefiere ser recordado como "excelente persona" y no como "bestia del fútbol", expresó en 2023.
Gignac explicó que su vocación altruista surgió tras un grave accidente sufrido por su abuela cuando él era un niño.
El incidente causó que las piernas de su familiar fueran amputadas, pero ella recibió auxilio y consiguió las prótesis que necesitaba para caminar.
"Eso hizo que naciera en mí el querer ayudar con el alcance que puedo tener", dijo el Gordo, como lo llaman cariñosamente hinchas y compañeros.
Por tanto gol y tanta generosidad, durante el homenaje que le realizaron en abril, la afición de Tigres mostró mantas con la leyenda "Árbitro, no pites el final, que Gignac se nos va". La despedida está muy cerca.
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