Londres/Madrid, 8 sep (EFE).- Derrotado por el Athletic y aún en proceso de identificación, la Liga de Campeones es siempre una expectativa para el Atlético de Madrid, Diego Simeone y Julián Alvarez, a prueba contra el Liverpool en Anfield, uno de los mejores escenarios del fútbol mundial, donde comienza su enésimo asalto a un título único, tan deseado y tan esquivo toda su historia.
Un año después, es de nuevo el punto de partida, duro e inquietante, del grupo de Diego Simeone, finalista en 2014 y 2016 y semifinalista en 2017 y 2026, pero jamás campeón del torneo. Hasta ahora. Es su ambición. Y su desvelo. También es la "obsesión" de su hinchada, que aguarda el momento del equipo, que se quedó fuera a un paso de la final en la última edición ante el Arsenal.
Hay estadios que por su condición legendaria y por la capacidad de su equipo, sea el tiempo que sea, marcan el camino de manera nítida. Para bien o para mal. Lo condicionan todo. La paciencia, la presión, la confianza, el tiempo, la composición del equipo... Los factores externos e internos de este inicio de curso dependen del baremo más indiscutible de todos: las victorias.
Y el nuevo comienzo del Atlético es parecido a los últimos años, entre vaivenes (venció 2-0 al Málaga, empató 2-2 con el Villarreal, doblegó 1-3 al Sevilla y cayó 3-0 con el Athletic Club) y circunstancias, como la pretemporada condicionada por el Mundial; los fichajes de última hora, como Cuti Romero o, más aún, Jonathan David; la adaptación de los nuevos refuerzos y el ruido sobre Julián Álvarez, su mejor jugador, entre el frustrado traspaso que deseaba al Barcelona, una indisposición y la puesta a punto en la que aún sigue inmerso.
Pero, más allá de la inevitable incidencia de todo eso, la competición no entiende de tiempos, procesos ni excusas. Necesita ganar el Atlético, sea cual sea el momento. Se lo exige él mismo, el avance de los partidos y más aún la Liga de Campeones, que no espera a nadie. Tampoco a que Julián Alvarez y Cristian 'Cuti' Romero estén en su mejor versión para ser titulares. Es una de las incógnitas del once en Anfield: si uno, los dos o ninguno partirán ya de inicio.
El foco se centra en el delantero. Es el futbolista sobre el que, en opinión de Simeone, debe girar el equipo. Concluido el mercado, zanjada su continuidad, entre el apoyo de sus compañeros y el dolor del aficionado, el Atlético espera a Julián Alvarez en su esplendor tarde o temprano, consciente de que buena parte de sus opciones de ser campeón pasan por el factor diferencial que representa el '19'.
Hay alguna incógnita más, como el lateral izquierdo, si juega Alejandro Grimaldo, vulnerable en defensa y aún lejos de sus capacidades ofensivas habituales, o David Hancko, más potente y protector en la línea de atrás. También en el medio, al que apunta Morten Hjulmand junto a Pablo Barrios; la continuidad de Giuliano Simeone por la derecha o la combinación ofensiva si finamente entra de inicio Julián Alvarez. Son baja Alexander Sorloth y Arnau Ortiz.
Enfrente, este Liverpool de Andoni Iraola aún está lejos de su máximo potencial. El técnico español lleva ya un par de meses en Anfield, pero no ha podido contar con su plantilla cerrada hasta hace poco.
Ha sido un verano de muchos cambios en el Liverpool. Se marcharon tres jugadores importantes de los últimos años, Mohammed Salah, Andy Robertson e Ibrahima Konaté; se fue el director deportivo, Richard Hughes; se cambió de entrenador, de Iraola a Arne Slot, y se comenzó un nuevo proyecto cuya piedra angular es Bradley Barcola, al que ficharon del Paris Saint Germain por 140 millones.
Son varias piezas nuevas para Iraola, pero sobre todo la implementación de un nuevo estilo de juego, basado en la presión alta, y su propia adaptación a un club mucho más grande que sus anteriores proyectos y que a él en particular le demanda algo nuevo. Hasta ahora, nunca había dirigido un equipo que jugara en la Premier League y en la Champions League. Es un desafío nuevo y el técnico vasco tiene que saber lidiar con el desgaste físico que ello conlleva, con un estilo de juego, el suyo, que además confía mucho en la resistencia de los jugadores para poder presionar.
Es por eso que aquí comienza una nueva fase para este Liverpool y para Iraola. Es una temporada clave, porque las expectativas en jugadores como Barcola, Florian Wirtz y Alexander Isak son muy altas, porque se espera que jugadores que tuvieron un bajón el curso pasado, como Ryan Gravenberch, Milos Kerkez y Jeremie Frimpong mejoren, y porque nuevos fichajes como Víctor Muñoz han dejado muy buenas sensaciones en estos primeros partidos.
Este Liverpool dista mucho de ser un equipo perfecto o definido. Iraola aún trata de encontrar el mejor once, la mejor pareja para Virgil Van Dick, entre Jacquet y Araújo, soluciones para el lateral derecho y cómo acomodar a Wirtz al centro del campo. Es un Liverpool en construcción, lejos de su mejor nivel, pero con mucho que demostrar en Europa, su gran decepción en las últimas dos temporadas.
Alineaciones probables:
Liverpool: Alisson; Araújo, Jacquet, Van Dijk, Kerkez; Szoboszlai, Gravenberch, Wirtz; Barcola, Gakpo e Isak.
Atlético de Madrid: Oblak; Llorente, Pubill, Cuti Romero o Hancko, Hancko o Grimaldo; Kang in Lee, Hjulmand, Barrios, Baena; Julián Alvarez o Giuliano y Lookman.
Árbitro: Davide Massa (Italia).
Estadio: Anfield.
Hora: 21:00 CET (19:00 GMT). EFE
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