Adrián R. Huber
Madrid, 25 oct (EFE).- El italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes) ganó este domingo el Gran Premio de Estados Unidos; el decimoctavo del Mundial de Fórmula Uno, que se disputó en el Circuito de las Américas de Austin (Texas); donde aún no pudo festejar la consecución de un título que, salvo auténtica desgracia celebrará la próxima semana en México.
Antonelli, de 20 años, que había salido desde la 'pole' firmó su noveno triunfo del año al ganar en el COTA por delante del monegasco Charles Leclerc (Ferrari) y del cuádruple campeón mundial neerlandés Max Verstappen (Red Bull), que lo acompañaron en el podio final de una carrera que los españoles Fernando Alonso (Aston Martin) y Carlos Sainz (Williams) acabaron decimosexto y decimoctavo.
Para haberse proclamado matemáticamente campeón este domingo, el joven boloñés debía ganar la carrera y esperar a que su compañero, el británico George Russell, no mejorase un noveno puesto y otro inglés, el siete veces coronado Lewis Hamilton (Ferrari), no pasase del quinto.
Russell acabó octavo y Hamilton, cuarto; por lo que Antonelli tendrá que esperar, como mínimo, hasta el Gran Premio de México, el próximo fin de semana en el capitalino Autódromo Hermanos Rodríguez, para convertirse en el campeón más joven de todos los tiempos y en el tercer italiano en ganar el Mundial de Fórmula Uno. Exactamente 73 años después de que lo consiguiese por última vez Alberto Ascari.
Antonelli suma y sigue. Tras firmar su primer triunfo en la F1 en China, la nueva estrella de Mercedes tomó el liderato tras ganar una prueba después, en Japón. Subió a lo más alto del podio en Miami (EEUU) y Canadá; antes de encadenar su quinta victoria en el icónico Gran Premio de Mónaco. Ganó más tarde en Bélgica. Y este domingo, festejó su noveno éxito del año tras firmar una de las más grandes remontadas de la historia ante su afición en Monza y convertirse en el primer ganador en el recién inaugurado Madring, sede del pasado Gran Premio de España.
Ahora lidera con 365 puntos, 123 más que Russell y con 124 sobre Hamilton; y será campeón el próximo domingo siempre y cuando acabe entre los nueve primeros; o más atrás, si ninguno de sus dos rivales directos gana en México.
El inglés Lando Norris (McLaren), campeón del mundo el año pasado, fue quinto, un puesto por delante del francés Isack Hadjar (Red Bull); en una carrera que el mexicano Sergio Pérez (Cadillac) concluyó decimonoveno y en la que el argentino Franco Colapinto (Alpine) tuvo que abandonar.
Ferrari se las prometía felices este fin de semana, con Leclerc liderando los entrenamientos del viernes y Hamilton encabezando, el sábado, la tabla del último ensayo. Pero los puestos en parrilla se deciden en la calificación. Y a la hora de la verdad fue Antonell el que firmó la 'pole' -su séptima en la F1, todas ellas este año-, por delante de los Red Bull. Todos, firmando la vuelta buena en el primer intento de la Q3.
Verstappen salió segundo, por delante de Hadjar; con Leclerc completando la segunda fila; y Hamilton arrancando quinto, en la tercera, que rellenaba Russell. Una hilera por delante de la que ocupaban los McLaren.
El doble campeón mundial asturiano, que había firmado su tercera Q2 del curso con un muy deficiente AMR26 con el que había marcado el decimoquinto crono, había avanzado tres puestos en parrilla gracias a las penalizaciones de Colapinto y del brasileño Gabriel Bortoleto (Audi) -que arrancaron desde el fondo de la formación- y del debutante sueco-británico Arvid Lindblad (RB), que perdió cinco puestos y salía decimocuarto; tres puestos por delante de Carlos.
'Checo', sólo por delante de su compañero en la cronometrada principal, había avanzado dos puestos merced a los castigos de los suramericanos; y finalmente afrontó la carrera desde el decimoctavo puesto, ya que el canadiense Lance Stroll (Aston Martin) cambió motor a última hora y salió desde el 'pit lane'.
Los Mercedes salieron con neumático medio, al igual que los McLaren; mientras que los Red Bull y los Ferrari lo hicieron con los blandos, al igual que los españoles y el mexicano. Colapinto arrancó con duros.
Sin arriesgar y aprovechando la falta de energía de Max, Kimi salió bien y ya no tuvo problemas hasta meta. Los dos Ferrari rebasaron a Hadjar; y Leclerc pasó a Verstappen antes de que el astro neerlandés recuperase la segunda posición. Y en la cuarta de las 56 vueltas, Alonso había perdido cinco puestos -al tocarse con el Williams del tailandés Alex Albon en la undécima de las 20 curvas de la pista texana- y rodaba decimoséptimo; un giro antes de arrebatarle la decimoséptima plaza a Sainz.
Para no perder la costumbre, a Russell le anunciaban antes de la décima la sanción de cinco segundos por abandonar la pista y sacar ventaja de esa acción en el primer giro. Penalización que serviría en su parada, en la vuelta 23; para poner el duro con el que regresó décimo a pista antes de acabar octavo y confirmar que su única alegría será el título de constructores que logrará junto a su joven compañero para Mercedes. Primera por equipos, ahora con 607 puntos, 133 más que Ferrari.
Alonso había pasado a Albon y era decimoquinto en la 14, cuando paró, a repetir blandos, Verstappen, optando claramente por una estrategia a dos paradas. Un giro después, Hamilton puso medios; los mismos que instaló su compañero monegasco en la 16.
El español de Aston Martin rodaba decimotercero, justo por delante de Bortoleto y Colapinto, en la 18, en la que Sainz puso duros; que cambiaría por blandos en la 40, con los que cruzaría la meta decimoctavo.
Antonell también puso duros en la 24 y regresó cuarto a pista, antes de pasar a Hamilton dos giros más adelante. para tomar el tercer puesto; en espera de que se desgastaran las gomas de Max, que paró en la 32 a poner medios; al tiempo que el líder rebasaba a Leclerc para tomar el liderato de la prueba.
A diez para meta, Antonelli lideraba con total claridad -15 segundos- sobre Norris, con Verstappen y Leclerc pegados a él, antes de hacerle perder dos puestos casi de golpe en la 47; y de que, a cinco, Hamilton le arrebatase también la cuarta plaza a su compatriota.
El campeonato se reanudará el próximo fin de semana en la capital mexicana, donde, salvo desgracia, Antonelli festejará, el Día de los Muertos, un más que merecido título trufado con hitos varios. EFE
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