Asia acelera la carrera por llevar los robots de la exhibición a las fábricas
Pekín/Tokio, 27 ago (EFE).- China, Japón, Corea del Sur y Taiwán aceleran su apuesta por la robótica y la inteligencia artificial corporeizada, una carrera en la que cada uno parte con fortalezas distintas, desde la producción a gran escala hasta los chips avanzados y la automatización industrial.
Gobiernos y grandes empresas movilizan inversiones millonarias para llevar los robots a fábricas y servicios, aunque su autonomía, fiabilidad y rentabilidad todavía frenan una implantación generalizada.
China, músculo industrial
China llega a esta carrera apoyada en una gran base industrial: en 2024 instaló 295.000 robots industriales, el 54 % del total global, y superó los dos millones operativos, según la Federación Internacional de Robótica.
Pekín trata de trasladar esa capacidad a los humanoides y la inteligencia corporeizada: según un reciente informe del instituto chino CCID, el país concentró unos 14.400 de los 17.000 humanoides enviados en 2025 (más del 80 %) y su mercado movió 1.550 millones de yuanes (231 millones de dólares), el 53,8 % del total mundial.
Su ventaja reside en una red de proveedores de motores, baterías, componentes electrónicos y sistemas de control, compartida con la industria de vehículos eléctricos.
Sin embargo, en la última Conferencia Mundial de Robótica de Pekín, EFE comprobó que las máquinas podían clasificar paquetes, doblar ropa o recoger basura, aunque trabajaban más despacio que una persona y cometían errores.
Las acciones de la empresa Unitree se desplomaron más de un 45 % desde su debut bursátil del 19 de agosto, cuando subió un 460 %. entre temores de burbuja. La empresa admite que la comercialización masiva podría demorarse por la limitada precisión y resistencia de las manos robóticas.
Su fundador, Wang Xingxing, calcula que los humanoides tardarán entre dos y diez años en completar el 80 % de las tareas en entornos desconocidos.
El Gobierno aspira a validar más de cien escenarios y crear antes de finales de 2026 capacidad para desplegar 10.000 robots. Pese a los avances en los Juegos de Pekín, la autonomía, la fiabilidad y el trabajo prolongado fuera de entornos controlados siguen siendo desafíos.
Taiwán, chips y electrónica
Taiwán alberga grandes fabricantes electrónicos por contrato, como Foxconn o Wistron, capaces de integrar y escalar sistemas complejos a bajo coste, y es sede de TSMC, productora de los chips avanzados que alimentan los "cerebros" de los humanoides, según un informe del Instituto de Investigación para la Democracia, la Sociedad y las Tecnologías Emergentes.
El Gobierno planea invertir unos 627 millones de dólares hasta 2029 para impulsar la industria robótica y en abril inauguró el Centro Nacional de Robótica e Inteligencia Artificial, concebido para promover la investigación y el desarrollo y servir de banco de pruebas.
Sin embargo, el estudio del DSET advierte de que la falta de demanda, la ausencia de incentivos financieros y la inmadurez tecnológica de los humanoides son barreras para invertir en las cadenas de suministro taiwanesas y ampliarlas.
Corea apuesta por la escala
Corea del Sur busca ampliar el uso de robots en su industria y convertirse en una potencia capaz de fabricarlos y exportarlos, dentro de una estrategia gubernamental que apuesta por la inteligencia artificial (IA) física, junto con los semiconductores y los centros de datos de IA.
El Gobierno anunció en junio inversiones por alrededor de un billón de dólares en estos tres pilares, con la participación de conglomerados como Hyundai Motor y Samsung, que prevé destinar unos 38.912 millones de dólares a proyectos industriales, incluida la producción masiva de humanoides.
Hyundai prepara un complejo de fabricación de robots en Corea del Sur con capacidad para unas 30.000 unidades anuales.
El conglomerado, que controla la estadounidense Boston Dynamics, creadora del humanoide Atlas, prevé comenzar en 2028 a introducirlo en sus fábricas para ordenar y preparar piezas. Desde 2030, planea ampliar sus funciones al ensamblaje de componentes, para desplegarlo posteriormente en su red industrial.
También hay iniciativas para llevar los robots más allá de las fábricas. La semana pasada se inauguró el 'Galaxy Robot Park', un parque temático donde humanoides bailan K-pop o boxean, mientras otros robots sirven café y helados, para combinar IA y robótica con entretenimiento.
Japón busca recuperar terreno
En Japón, las autoridades tratan de impulsar una "política nacional" de IA física para apuntalar el tradicional liderazgo nipón en robots industriales y reforzar el mercado laboral frente al envejecimiento de la población.
El objetivo de Tokio no es tanto competir con Pekín o Washington en el popular campo de los humanoides, cuyas aplicaciones prácticas parecen todavía lejanas, sino recuperar y cimentar su liderazgo industrial, donde el 'software' será más importante que el 'hardware'.
Para lograrlo, el Gobierno de la conservadora Sanae Takaichi impulsa iniciativas que permitan salvar el principal obstáculo al que se enfrentan las firmas japonesas: el acceso a financiación.
La estrategia de crecimiento publicada el pasado junio contempla una inversión público-privada de 10,5 billones de yenes (unos 66.000 millones de dólares) en IA física, mientras la 'Estrategia de Robótica con IA' del Ministerio de Economía, Comercio e Industria fija el objetivo de introducir 10 millones de robots en el país para 2030. EFE
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