Agencias

Asia renueva su apuesta por la energía nuclear para afrontar la crisis energética

Asia renueva su apuesta por la energía nuclear para afrontar la crisis energética

Bangkok/Nueva Delhi/Pekín/Tokio, 20 ago (EFE).- La escalada de precios a raíz de las guerras de Irán y de Ucrania, sumada a los compromisos de descarbonización, han renovado el interés de países asiáticos por la energía nuclear: mientras China, Japón e India refuerzan sus capacidades, Vietnam, Bangladés y Filipinas, entre otros, buscan estrenar sus primeras centrales.

Tras 14 años parada, la central nuclear japonesa de Kashiwazaki-Kariwa, la mayor del mundo por capacidad, volvió a suministrar electricidad en abril; Nueva Delhi y Pekín cuentan con planes para aumentar su producción; y el Sudeste Asiático, que carece de plantas nucleares, aspira a conectar su red eléctrica a la energía atómica durante la próxima década.

Muy dependiente de las importaciones procedentes del Golfo Pérsico, el continente asiático se ha visto especialmente afectado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán y el bloqueo a la navegación por el estrecho de Ormuz, clave en el comercio energético, con el barril de brent de nuevo en subida (en torno este jueves a los 93,65 dólares).

Un giro hacia la reactivación

Japón, que entró en un 'apagón nuclear' tras el accidente de la central de Fukushima Daiichi desencadenado por el devastador terremoto y el tsunami de marzo de 2011, está dando un giro al considerar la reactivación y reconstrucción de varios reactores .

En los últimos meses, Tokio afirmó que era "necesaria" la reconstrucción, "como mínimo", de 2 a 5 reactores para 2040 y de 11 a 14 para 2050, alegando que la demanda futura de electricidad podría aumentar "más de lo previsto".

En la actualidad, Japón tiene 15 reactores operativos, incluido uno en Kashiwazaki-Kariwa, de una flota útil de 33 unidades. Las 18 restantes permanecen suspendidas a la espera de recibir 'luz verde' para su reinicio.

Su vecino Corea del Sur cuenta en la actualidad con 26 reactores en funcionamiento. Otros cuatro están actualmente en fase de construcción.

La potencia asiática

Por su parte, China cuenta con 120 reactores operativos, en construcción o aprobados, con una capacidad total de 135.000 megavatios (MW), la mayor escala del mundo.

Desde 2022, el gigante asiático ha aprobado 49 reactores, un rápido desarrollo que Pekín enmarca en sus objetivos de seguridad energética, autosuficiencia tecnológica y reducción de emisiones, cuando tiene como meta alcanzar su pico de emanación de carbono antes de 2030 y la neutralidad hacia 2060.

Para reducir su dependencia de terceros países, China ha impulsado el desarrollo de reactores locales como el Hualong One; el Linglong One, un reactor modular de pequeño tamaño (SMR); y el primer reactor de cuarta generación que se ha probado en el mundo, el HTR-PM, que promete más estabilidad, seguridad y eficiencia.

Por su parte, Taiwán abandonó la energía nuclear en mayo de 2025, con el cierre del último de sus seis reactores. Sin embargo, Taipéi estudia ahora reactivar dos centrales -ambas con dos reactores- ante la creciente demanda eléctrica de la industria tecnológica y la excesiva dependencia de combustibles importados, lo que agrava la vulnerabilidad de la isla frente a un eventual bloqueo chino.

India: líder en el sur de Asia

India, líder de energía nuclear en el sur de Asia con 24 reactores activos y 8.780 MW de capacidad instalada, proyecta elevar su potencia a 22.000 MW hacia 2031 y alcanzar los 100.000 MW en 2047.

Nueva Delhi también ha empezado a impulsar pequeños reactores modulares y una mayor participación privada en el sector.

Por su parte, Pakistán opera seis reactores nucleares comerciales, desarrollados con financiación china, que suman 3.530 MW, y construye un nuevo reactor de 1.200 MW, previsto hacia 2030, mientras mantiene el objetivo de alcanzar 40.000 MW en 2050.

Bangladés y el Sudeste Asiático: primeras apuestas

Bangladés está a punto de entrar en la generación nuclear con Rooppur, su primera central atómica, construida con apoyo ruso, que tendrá dos reactores y una capacidad total de 2.400 MW.

También con apoyo ruso lo hará Vietnam, que firmó en marzo un acuerdo con Moscú para construir la central nuclear Ninh Thuan 1, que entraría en funcionamiento en la próxima década con dos reactores y una capacidad de 2.400 MW.

Desde la moderna Singapur hasta el empobrecido Laos, el Sudeste Asiático quiere dejar de ser la única subregión del continente sin energía nuclear. Tailandia, Indonesia y Malasia han expresado su interés en contar a lo largo de la próxima década con reactores modulares pequeños.

Por su parte, Filipinas estudia rehabilitar la planta nuclear de Bataan, construida en la década de los 80 y que fue abandonada a raíz de escándalos de corrupción antes de ser inaugurada. EFE

pagb-daa-vec-jacb-lgm-igr-nc/pav

(Recursos de archivo en EFEServicios 805751526)