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Atlanta Falcons, la franquicia que no termina de desplegar sus alas

Atlanta Falcons, la franquicia que no termina de desplegar sus alas

Carlos Mateos Gil

Madrid, 6 nov (EFE).- Los Atlanta Falcons de fútbol americano aterrizan en Madrid para medirse a los Cincinnati Bengals en el estadio Santiago Bernabéu como uno de los equipos con mayor talento individual de la NFL en la parcela ofensiva, pero con la sensación de que no son capaces de convertirse en aspirantes al anillo, a pesar de tener mimbres para optar a ello.

Entre el 2021 y el 2024, la franquicia acumuló hasta cuatro elecciones en el top-10 del draft y todas ellas fueron destinadas a hacerse con piezas de ataque, pero por el momento esa ambiciosa apuesta no ha logrado llevarles a los 'playoffs' y únicamente ha generado frustración con la que empieza a parecer una generación perdida.

De todos ellos, solo un jugador ha cumplido de momento con las expectativas generadas. Es el caso de Bijan Robinson, puesto 8 del 2023, considerado por muchos como el mejor corredor de la liga. Modelado en la universidad de Texas, es ya el único jugador en la historia en lograr más de 1.400 yardas de carrera y más de 810 de recepción en una misma campaña, la del 2025.

Sin embargo no han seguido el mismo camino sus otros tres compañeros. El 'tight end' Kyle Pitts, puesto 4 del 2021, ha brillado con intermitencia y está lejos de ser el 'unicornio' en su posición que se le presuponía cuando estaba en los Florida Gators; mientras que la química entre el receptor Drake London (puesto 8 del 2022) y el mariscal de campo Michael Penix (puesto 9 del 2024) no termina de tener continuidad.

En defensa, los del estado de Georgia, de rendimiento medio con respecto al del resto de rivales, no destacan tanto por sus nombres si bien cuentan con Jessie Bates, uno de los mejores profundos de la competición, lo que les ayuda para tener una interesante secundaria de la que también forma parte A.J. Terrell.

Ni Arthur Smith primero ni Raheem Morris después lograron engrasar la maquinaria desde el banquillo y, para solucionarlo, este curso se le han dado las llaves a Kevin Stefanski. Avalado por sus dos títulos de entrenador del año durante su etapa en los Cleveland Browns, tiene a los suyos terceros en la NFC Sur con un balance de 3 victorias y 5 derrotas, la última de ellas en un duelo divisional contra los Tampa Bay Buccaneers que estuvo condicionado por el mal tiempo.

Así pues la sensación es de que en Atlanta, la ciudad de la Coca Cola y de la CNN, de los Juegos Olímpicos de 1996 y del aeropuerto más transitado del mundo, que se considera una de las capitales del hip hop; hay un 'Ferrari' que no arranca a pesar de llevar al volante a un piloto consagrado, a su lado a unos acompañantes de primer nivel y de estar aparcado en un garaje de lujo.

Y es que pocos estadios en el mundo pueden compararse con el Mercedes-Benz Arena. Inaugurado en el 2017, su techo retráctil que se cierra como el diafragma de una cámara de fotos y su espectacular videomarcador 360º dan distinción a un recinto con altísimos estándares en materia de ecologismo y en el que la comida se vende, de manera sorpresiva, a precios populares. Eventos como los dos primeros partidos de la España campeona en el último Mundial o la Superbowl del 2019 que ganaron los New England Patriots ya se han celebrado allí.

Este último fue un hecho doloroso porque en cierta medida reabrió una herida que quizás nunca llegue a cerrarse del todo en los Falcons. Para entenderlo hay que retrotraerse a otro partido por el anillo de campeón de la NFL, el del 2017, que perdieron en la prórroga ante los de Massachusetts desperdiciando desde mediados del tercer cuarto una ventaja de veinticinco puntos, la más grande remontada en la historia de un encuentro de estas características.

Aquel mazazo privó de la gloria a iconos recientes de la franquicia como el mariscal de campo Matt Ryan, el receptor Julio Jones o el corredor Devonta Freeman y le negó por segunda vez el título a los de Atlanta, que también se quedaron a las puertas en el año 1999 contra los Denver Broncos dirigidos por Dan Reeves.

El técnico es uno de los más recordados entre los seguidores del equipo de rojo y negro, por entonces rompedor gracias a fenómenos como el baile 'Dirty Bird', que en 1998 inventó el corredor Jamal Anderson para celebrar un touchdown y que se hizo muy popular; o la rupturista figura de Michael Vick, primer 'quarterback' que fue capaz de irse por encima de las mil yardas de carrera en una campaña.

Por todas esas cosas, y algunas más, flota en el ambiente la percepción de que, antes o después, el destino saldará las cuentas que parece tener pendientes con la franquicia. Cuando eso suceda, si es que sucede, Madrid podrá presumir de haberles visto en directo al menos una vez, en el segundo partido oficial en España de la historia. EFE

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