Óscar González
Arlington (EE.UU.), 14 jul (EFE).- En su mejor Mundial, en el que no solo ha mantenido con Lionel Messi el pulso por la Bota de Oro, sino que ha entrado en la carrera por convertirse en el máximo artillero de la historia, Kylian Mbappé se despide de la posibilidad de alzar una segunda Copa del Mundo tras chocar con la misma piedra que le ha apartado de las dos últimas competiciones: la selección española.
Al mejor Mbappé no le ha alcanzado para derrotar al conjunto de Luis de la Fuente, que como en la Eurocopa 2024 y en la Liga de las Naciones 2025 le saca del camino en semifinales.
El delantero madridista se ha convertido en el líder absoluto de un equipo que llegó al penúltimo partido como el favorito, pero que, en el momento decisivo volvió a ser derrotado por los de De la Fuente. Acabó frustrado de nuevo, sin recursos para revertir la eliminación. No podrá luchar por un segundo título mundial.
Hasta este martes, el capitán francés había mostrado su mejor versión. Con 27 años y tres años después de que Didier Deschamps decidiese entregarle el brazalete, que en lógica le correspondía a Antoine Griezmann, Mbappé ha sido el líder de una selección que le tuvo como referente, pese a que contaban en la plantilla con el último Balón de Oro, Ousmane Dembélé.
Mbappé ha corrido más que en ningún otro Mundial (más de 8 kilómetros, frente a los 7,1 km de Rusia 2018 y los 7,9 de Catar 2022) y ha pasado menos tiempo caminando (45 por ciento, por 48 en 2018 y 51 en Catar 2022). Ya no es un jugador que mira solo hacia adelante. En Estados Unidos, ha presionado la salida de balón y ha ayudado en defensa, justo lo que se le recriminó que no hizo en buena parte de la temporada con el Real Madrid.
Y en ataque fue tremendamente efectivo: 2 goles a Senegal, 2 a Irak, 2 a Suecia, 1 a Paraguay, 1 a Marruecos. Pero todo eso se desvaneció en la semifinal. no encontró la forma de batir a Unai Simón en semifinales, de lograr la revancha que ansiaba, tras dos tropiezos, tras recibir unas críticas a las que no estaba acostumbrado.
Tras dos finales consecutivas, tendrá que conformarse con disputar en Miami el tercer puesto. Un premio menor para quien apunta a la historia. EFE
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