Australia invertirá 33.000 millones de euros más en defensa en la próxima década
Sídney (Australia), 16 abr (EFE).- El Gobierno australiano confirmó este jueves un aumento de 53.000 millones de dólares australianos (unos 33.000 millones de euros) en el gasto en defensa durante la próxima década, en respuesta a lo que define como una "intensificación" de los riesgos globales y un entorno estratégico cada vez más complejo.
El anuncio fue realizado por el ministro de Defensa, Richard Marles, en el Club Nacional de Prensa en Camberra, en el marco de la presentación de la nueva Estrategia Nacional de Defensa 2026, que detalla el refuerzo de capacidades militares del país.
El incremento incluye unos 14.000 millones de dólares australianos (8.400 millones de euros) adicionales en los próximos cuatro años y forma parte de lo que el Gobierno califica como el mayor aumento del gasto militar en tiempos de paz en la historia del país.
Según el Ejecutivo, este refuerzo permitirá elevar el gasto en defensa hasta cerca del 3 % del producto interior bruto (PIB) para 2033, utilizando la metodología de la OTAN, que incorpora partidas relacionadas como pensiones militares y otros gastos asociados.
Durante su intervención, Marles afirmó que Australia enfrenta "las circunstancias estratégicas más complejas y amenazantes desde el final de la Segunda Guerra Mundial", en lo que definió como un contexto de erosión de las normas internacionales y aumento de los conflictos a nivel global.
El plan contempla inversiones en infraestructuras clave, como la modernización de astilleros en Australia Occidental para apoyar el desarrollo de submarinos de propulsión nuclear en el marco del acuerdo AUKUS, junto a EE.UU. y Reino Unido.
Así como nuevas partidas de entre 2.000 y 5.000 millones de dólares australianos (1.200 a 3.000 millones de euros) destinadas a tecnologías de drones y sistemas autónomos.
Gran parte del incremento del gasto se concentrará hacia el final de la década, con asignaciones crecientes previstas a partir de 2033, en línea con los objetivos de expansión de capacidades militares.
El Ejecutivo también evalúa mecanismos de financiación alternativos, que incluyen la venta de activos inmobiliarios de defensa y la inversión en proyectos conjuntos con el sector privado.
El refuerzo del presupuesto se produce además en medio de presiones de Estados Unidos para que Australia incremente su gasto militar como proporción del PIB, en línea con las demandas realizadas a aliados.
La estrategia tiene en cuenta el impacto de conflictos recientes, como las guerras en Ucrania y en Oriente Medio, así como la creciente competencia estratégica en el Indopacífico, donde China y EE.UU. se miden las fuerzas.
El incremento en el gasto en defensa se dio a conocer días después de que Camberra nombrara una nueva cúpula militar con el anuncio del nombramiento del vicealmirante Mark Hammond como nuevo jefe de la Fuerza de Defensa Australiana (ADF). EFE
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