Australia se asegura 600.000 barriles de combustible de aviación procedentes de China
Sídney (Australia), 19 may (EFE).- El Gobierno de Australia anunció este martes que ha logrado asegurarse tres cargamentos de combustible de aviación procedentes de China, equivalentes a más de 600.000 barriles o a unos 100 millones de litros, en medio de las tensiones en torno al suministro energético global a raíz del conflicto en Oriente Medio.
"Tras las conversaciones entre Australia y China, incluidas las mantenidas entre el primer ministro australiano y el primer ministro chino, Li Qiang, el Gobierno de Anthony Albanese ha ayudado a asegurar tres envíos de combustible de aviación", señaló el Ejecutivo en un comunicado.
El Gobierno también indicó que logró asegurar 38.500 toneladas de urea de grado agrícola -un tipo de fertilizante químico, cuyo suministro también se está viendo amenazado por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán- procedentes de Brunéi, con vistas a abastecer al sector agropecuario australiano y reforzar la producción nacional de alimentos y fibra.
Las autoridades explicaron que ambas operaciones se enmarcan en el programa gubernamental dotado con 7.500 millones de dólares australianos (unos 4.400 millones de euros) que se creó para mitigar el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre las cadenas de suministro de combustible y fertilizantes.
Albanese afirmó que su Gobierno "no dejará piedra sin remover" para proteger al país de las perturbaciones globales en el suministro energético, mientras que la ministra de Exteriores australiana, Penny Wong, subrayó que Australia trabaja con países de la región para garantizar el flujo continuo de combustibles esenciales.
Los tres cargamentos de combustible de aviación procedentes de China comenzarán a llegar a partir de principios de junio y se sumarán a otros 600.000 barriles ya asegurados previamente mediante el mismo programa oficial.
El anuncio se produce semanas después de que Camberra presentara un paquete superior a 10.000 millones de dólares australianos (unos 6.000 millones de euros) para reforzar las reservas estratégicas nacionales de combustible y fertilizantes, ante la creciente preocupación por la vulnerabilidad energética del país.
Australia depende en gran medida de las importaciones de combustible pese a ser uno de los principales exportadores mundiales de gas natural y carbón, y actualmente cuenta únicamente con dos refinerías operativas. EFE
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