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Austria juzga por torturas a dos exfuncionarios sirios del régimen de Al Asad

Austria juzga por torturas a dos exfuncionarios sirios del régimen de Al Asad

Viena, 1 jun (EFE).- El Tribunal Regional de Viena abrió este lunes un juicio contra dos antiguos altos cargos del derrocado régimen de Bachar al Asad, acusados de tortura, coacción y lesiones graves a 21 civiles en Siria entre 2011 y 2013, al inicio de la larga guerra en el país.

El proceso, amparado por el derecho internacional dado que trata crímenes de lesa humanidad y cuenta con testimonios de las víctimas y residentes en Siria y en varios países de Europa, ha atraído una fuerte expectación mediática y se prolongará, previsiblemente, al menos hasta finales de junio.

Al comenzar la audiencia, el fiscal destacó el "gran desafío" que ha supuesto la larga investigación (duró ocho años) y persecución penal del caso, el primero ante un tribunal austríaco que juzga "las medidas aplicadas contra la población civil en el sistema penitenciario" sirio y los crímenes del régimen derrocado en 2024, informó la agencia austríaca APA.

Los acusados son Khaleb Al H., exjefe de una brigada del servicio secreto sirio apodado como 'el general de la tortura', que está en prisión preventiva en Viena desde 2024, y Abu R., exjefe de la policía criminal en Raqa (norte de Siria).

El primero llegó a Austria en 2015, trasladado desde Francia en una operación secreta de los servicios de inteligencia de Israel (Mosad) y de Austria, que entonces lo protegieron y le facilitaron asilo.

Se le imputan delitos de tortura, coacción grave, coacción sexual y una multitud de lesiones corporales graves, mientras que R. afronta cargos por lesiones corporales graves, coacción grave y coacción sexual.

Ambos se declaran inocentes. En caso de ser declarados culpables, enfrentan penas de hasta diez años de prisión.

Según el fiscal, la situación jurídica en Austria es "muy favorable" para los acusados porque se les debe aplicar el marco legal vigente entre los años 2011 y 2013, que para las lesiones corporales contemplaba penas considerablemente inferiores al actual y reformado código penal.

La acusación formal afirma que bajo el régimen del depuesto presidente sirio Bachar al Asad, la tortura se utilizó "de manera sistemática" para "reprimir el movimiento de protesta contra el régimen de entonces e intimidar a la población", y para forzar la confesión de los detenidos.

Entre los "métodos de tortura estandarizados" en Siria, el fiscal destacó, a modo de ejemplo, cómo tras sobrevivir a "orgías de golpes", los prisioneros eran rociados con una manguera y golpeados.

Varias ONG defensoras de los derechos humanos, como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, han sido clave para la difícil recopilación de pruebas en este caso.

"Los representantes de la acusación particular no comparecen ante el tribunal con el objetivo de la venganza. Lo que buscan es un proceso justo", declaró Tatiana Urdanetta-Wittek, activista de CEHRI (Center for the Enforcement of Human Rights International), quien representa directamente a 18 de los afectados.

Nadja Lorenz, representante de dos de las víctimas, añadió que los afectados se encuentran actualmente dispersos por toda Europa. "Aunque en este proceso se juzga a individuos, el trasfondo, la opresión de los insurgentes por parte del régimen sirio, también está a debate aquí". EFE

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