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Bayreuth rompe esquemas, mira al pasado oscuro y a Beethoven en sus 150 años

Bayreuth rompe esquemas, mira al pasado oscuro y a Beethoven en sus 150 años

Rodrigo Zuleta

Bayreuth (Alemania), 25 jul (EFE).- El Festival de Bayreuth conmemoró este sábado su 150 aniversario rompiendo esquemas, al confrontarse con su historia -altamente problemática durante el nacionalsocialismo- y cerrando un acto festivo con la interpretación de la Novena Sinfonía de Beethoven, en lugar de seguir la tradición de interpretar sólo obras de Richard Wagner.

El recurso a Beethoven estaba plenamente justificado incluso desde una perspectiva claramente wagneriana. Wagner decía -en el cuadernillo del programa del acto se citaba el pasaje correspondiente- que creía en Dios, en Mozart y en Beethoven

Además, cuando se colocó la primera piedra del teatro de Bayreuth él mismo había dirigido la IX Sinfonía que, a su juicio, era la culminación de un periodo de la historia de la música, lo que exigía que se abrieran nuevos horizontes.

La orquesta, que normalmente es invisible en Bayreuth, estaba sobre el escenario, dirigida por Christian Thielemann e interpretó, antes del broche final con Beethoven, la obertura de Los maestros cantores de Núremberg y un fragmento de Tannhäuser.

Detrás de la orquesta había un cuadro gigantesco en el que se veían diversos protagonistas de Bayreuth entre los que se podía distinguir a Hitler, brindando por Winifred Wagner, la nuera del compositor que ligó al festival con el nacionalsocialismo.

La actual directora del Festival, Katharina Wagner, bisnieta del compositor, pronunció unas palabras de bienvenida en las que subrayó -como lo había hecho ya en días pasados- que el certamen no podía dejar de confrontarse críticamente con su historia, sobre todo en tiempos en los que hay nuevas fuerzas de ultraderecha que cobran relevancia en Alemania.

Tras la interpretación de la obertura de Los Maestros Cantores de Núremberg llegaron los discursos políticos, inevitables en un acto de conmemoración. Primero habló el canciller, Friedrich Merz, que recurrió a varias citas de Thomas Mann que reflejaban tanto la admiración como la distancia crítica que el autor de La Montaña Mágica sentía hacia Wagner.

"No debemos cancelar a Wagner, debemos disfrutarlo. Pero, como decía Thomas Mann, con un margen de sospecha", dijo.

Bayreuth es para Merz un reflejo de la historia alemana, tanto de las facetas oscuras como de sus mejores partes. Y el que el festival haya decidido confrontarse con esas partes oscuras lo ve como algo de mérito e hizo mención a un acto que se celebrará mañana dedicado única y exclusivamente a ello.

Antes del cierre con Beethoven, otra bisnieta de Wagner, Nike Wagner, pronunció un discurso en el que pasó revista a algunos aspectos de la historia del festival.

Fue algo especial puesto que durante décadas hubo una pugna entre las dos ramas de la familia, de un lado el padre de Katharina, Wolfgang Wagner, y los hijos de su hermano, Wieland Wagner.

"El que yo pueda estar aquí se debe ante todo a una decisión valiente de mi prima Katharina", dijo.

Después habló de cómo el festival se había creado por iniciativa del propio Wagner, y había sido estabilizado por su viuda Cosima.

"Luego mi abuela lo llevó a aguas políticas turbias", dijo.

Después, agregó, vinieron los años de la posguerra en la que su padre, Wieland Wagner, creo el llamado "Nuevo Bayreuth", con una estética de vanguardia, y, tras la muerte de éste, su tío Wolfgang mejoró la organización. EFE

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