Bélgica afronta el fin de la ola de calor con hospitales al límite y avisos por tormenta
Bruselas, 27 jun (EFE).- Bélgica afronta este fin de semana la remisión progresiva de la ola de calor que ha dejado en estos últimos días a los servicios de emergencias al límite, al mismo tiempo que se prevén tormentas eléctricas a partir de este sábado que podrían causar más daños.
El Servicio Federal de Salud Pública advirtió hoy que el número de llamadas al 112 y de traslados en ambulancia a los hospitales ha aumentado considerablemente debido al calor extremo.
El número de llamadas al teléfono de emergencias este viernes se duplicó de las 6.000 habituales hasta las 11.784, mientras que el número de intervenciones de ambulancias aumentó de 2.500 a 4.324, informaron medios belgas. Por ello, este fin de semana se desplegaron veinte ambulancias más para reforzar la asistencia médica de urgencia.
Las autoridades advirtieron este sábado que la situación "sigue siendo tensa" y que los servicios de urgencias de los hospitales pueden tener dificultades para hacer frente a la afluencia de pacientes. Además, otros servicios como la geriatría están cerca de su capacidad máxima.
Algunos hospitales, en las ciudades de Gante y Amberes, sufrieron este jueves un fallo en sistema electrónico debido al sobrecalentamiento de un servidor que obligó a cancelar unas 50 operaciones y produjo retrasos en citas médicas e ingresos hospitalarios.
Asimismo, el servicio de urgencias del Hospital Universitario de Lieja registró un aumento de entre el 15 % y el 20 % en el número de pacientes, según medios locales, mientras que en el hospital Saint-Luc, en Bruselas, varios testimonios describieron a los medios salas sofocantes, sin aire acondicionado ni ventilación suficientes.
Por el momento, la alerta naranja por calor sigue vigente en gran parte de la mitad oriental del territorio hasta el sábado por la noche, tras registrarse este viernes la jornada más cálida de la ola de calor con temperaturas que se acercaron a los 40 ºC en el interior del país.
Por otro lado, el Instituto Real de Meteorología (IRM) ha activado hoy la alerta amarilla por tormentas en toda Bélgica hasta la mañana del domingo.
El Servicio Federal de Salud Pública anticipó que el riesgo de tormentas eléctricas intensas puede suponer otra gran carga para los servicios de emergencia y pidió responsabilidad.
En una entrevista con el medio belga Le Soir publicada esta mañana, el ministro francófono de Salud y Medio Ambiente, Yves Coppieters, aseguró que "nos encontramos ante una auténtica crisis sanitaria, similar a la que vivimos con el Covid-19" que, añadió, "se está desarrollando en un contexto de falta de transición medioambiental y climática, lo que nos está llevando directamente al desastre".
Además, el ministro señaló que no solo está afectando al sistema sanitario, sino también a la economía, la educación, o el transporte público.
"Tras cinco días de calor intenso, la economía está empezando a ralentizarse, se han cerrado los colegios, los autobuses han dejado de circular en determinados horarios, algunas residencias de ancianos no cuentan con una ventilación adecuada, etcétera. Los principales pilares estructurales de la sociedad se están desintegrando", sentenció. EFE
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