Bélgica vive otro día de protestas mientras el Gobierno sigue negociando las cuentas
Bruselas, 12 oct (EFE).- Bélgica registra este lunes una jornada de huelga en el sector público para denunciar su falta de financiación y rechazar los ajustes presupuestarios de 10.000 millones de euros que sigue negociando el Gobierno federal tras un intenso fin de semana de conversaciones entre los socios de la coalición.
La protesta fue convocada por el sindicato socialista CGSP y tiene lugar tan solo tres días después de la gran manifestación nacional celebrada el pasado viernes en Bruselas, que congregó a 30.000 personas según la policía -50.000 según los sindicatos-, con más de un centenar de detenidos en varios disturbios.
Este lunes las principales afectaciones se centran en el transporte público, especialmente en el ferroviario, que circula en todo el país con servicios mínimos y cuyas reducciones en la oferta se concentran especialmente en las horas puntas de mañana y tarde.
En Bruselas, todas las líneas de metro circulan con menor frecuencia de lo habitual, al igual que el tranvía y los autobuses, que además solo funcionan en algunos tramos.
En Valonia, la compañía de transporte interurbano Letec informó de que 102 líneas de autobús sufren interrupciones, mientas que en Flandes el operador De Lijn explicó que el 39 % de los autobuses y tranvías no se encuentran en circulación.
El servicio postal también presenta interrupciones, aunque la empresa estatal Bpost indicó que se han podido completar el 85 % de los repartos.
Asimismo, se está viendo afectado el servicio de basuras, especialmente en la Región de Bruselas Capital.
La radiotelevisión pública francófona RTBF funciona con normalidad, a diferencia de la emisora de habla neerlandesa VRT, que ha cancelado numerosos programas.
Se han producido varios piquetes tanto en la institución de educación superior HEPL de Lieja como en la Universidad Libre de Bruselas (ULB).
También se han registrado algunos disturbios cerca de la estación ferroviaria de Midi, en Bruselas, donde una veintena de personas vestidas de negro han vandalizado vehículos de servicio y han dañado varios coches, aunque sin llegar al nivel de violencia registrado el pasado viernes.
El sindicato socialista decidirá el 9 de noviembre si realiza nuevas acciones y amenaza con convocar una huelga general durante la semana del 23 de noviembre.
Negociaciones presupuestarias
Estas protestas llegan en plena negociación presupuestaria, en un momento en que el Gobierno de coalición que encabeza el nacionalista flamenco Bart De Wever busca unos 10.000 millones de euros adicionales para las cuentas federales.
El primer ministro mantuvo reuniones durante todo el fin de semana con los viceprimeros ministros de la coalición, aunque sin llegar a ningún acuerdo.
Ante la falta de acuerdo, De Wever no pronunciará el tradicional debate sobre el Estado de la unión en el Parlamento previsto para este martes e incumplirá por segundo año consecutivo con el compromiso de presentar a la Cámara el proyecto de presupuesto en el segundo martes de octubre. EFE
lcg/mb/rcf