Bolivia apuesta por el ráquetbol en los Juegos Suramericanos de Santa Fe
Gina Baldivieso
La Paz, 8 sep (EFE).- Bolivia acudirá a los XIII Juegos Suramericanos de Santa Fe con la esperanza de lograr podios sobre todo en el ráquetbol, el deporte estrella del país andino que volvió a ser parte del certamen tras no ser incluido en la edición de 2022.
El presidente del Comité Olímpico Boliviano (COB), Marco Arze, dijo a EFE que el país acudirá a los juegos con una delegación integrada por 290 personas, de las que unos 250 son deportistas que competirán en 31 disciplinas, incluidos los deportes electrónicos y el pádel, que no están afiliados a la entidad deportiva.
Arze señaló que "es bastante difícil conseguir medallas en este nivel de competencia", ya que en los Suramericanos compiten 15 países, entre ellos, Argentina, Brasil, Chile, Colombia o Perú, que tienen un sistema de desarrollo deportivo "muy diferente" al boliviano "en cuanto a la preparación de atletas".
Con todo, sostuvo que el ráquetbol "es la principal" disciplina en la que se espera lograr medallas y también se podría hacer podio en atletismo, pelota frontón, tenis, taekwondo, karate y gimnasia.
Uno de los abanderados bolivianos es el laureado Conrrado Moscoso, habitual en los primeros puestos en las clasificaciones de la Federación Internacional de Ráquetbol (IRF) y el Tour Internacional de Ráquetbol (IRT), la principal organización profesional para competiciones masculinas de ese deporte.
Moscoso ha ganado varias medallas en competiciones nacionales e internacionales, incluida una histórica primera presea de oro para Bolivia en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, lograda junto al equipo masculino de ráquetbol que participó en ese certamen, y la primera dorada individual en los Panamericanos de Santiago 2023.
El raquetbolista, que fue campeón mundial en 2022, también sabe del triunfo en los Suramericanos, ya que ganó tres medallas de oro en los efectuados en Cochabamba en 2018, una individual, una en dobles masculino y la tercera en equipos masculino.
Arze destacó que el ráquetbol es el deporte "que más logros internacionales ha conseguido" para Bolivia "en este último tiempo".
"Estamos contentos porque es evidentemente se hizo gestión para consolidar este deporte en estos juegos y donde no participa el ráquetbol estamos en desventaja con relación al posicionamiento en la tabla general de los diferentes países", agregó.
Al no ser un deporte olímpico, el ráquetbol quedó fuera de competencias como los Juegos de Asunción 2022, en los que Bolivia apenas logró dos medallas de plata y seis de bronce, frente a las cuatro preseas doradas, 15 plateadas y 15 de bronce obtenidas en Cochabamba 2018.
En atletismo destaca la otra abanderada Valeria Quispe, cuya especialidad es el triple salto y que, como Moscoso, también tiene varias medallas ganadas, entre otras, una de bronce en el Campeonato Iberoamericano de Atletismo realizado en la ciudad brasileña de Cuiabá en 2024.
Además, Quispe ganó la única medalla de oro que obtuvo Bolivia en los Juegos Bolivarianos de Ayacucho y Lima 2025, con una marca de 13 metros y 48 centímetros en triple salto.
Arze explicó que inicialmente, se tenía previsto acudir a los juegos con una "mayor cantidad de atletas", pero se tuvo que hacer recortes por temas de financiación.
El COB planteó una cierta cantidad de deportistas con la posibilidad de que todos viajen en avión, pero algunas federaciones y atletas "han decidido ir por tierra" para tener una mayor participación, pese a que el trayecto desde Bolivia hasta la sede de los juegos "es bastante largo", indicó el dirigente. EFE
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