Bruselas asume que el diésel seguirá caro en 2027 y busca reforzar las refinerías de la UE
Bruselas, 28 oct (EFE).- La Comisión Europea advirtió hoy que el diésel seguirá caro en 2027 y anunció que ha empezado a trabajar con la industria para reforzar las refinerías europeas, abaratar los combustibles y reducir la dependencia exterior.
"Como ha señalado la Agencia Internacional de la Energía, esperamos que el mercado global del diésel siga ajustado en 2027, y esto mantendrá los precios altos", dijo en rueda de prensa el comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jørgensen.
El socialdemócrata danés agregó que "este invierno será difícil, será difícil para nuestros ciudadanos y para la economía en general".
Jørgensen compareció junto al comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, tras mantener un primer diálogo estratégico con representantes de la industria europea del refino para estudiar cómo aumentar la producción de combustibles en la UE, especialmente de diésel y queroseno de aviación.
En las dos últimas décadas, alrededor de una cuarta parte de las refinerías europeas han cerrado, lo que ha reducido la capacidad de refino de la UE aproximadamente un 10 %, apuntó el comisario.
Jørgensen destacó que los mercados energéticos han mostrado una "notable resiliencia" en los últimos meses y que Europa ha acelerado la diversificación de sus suministros, pero advirtió que la nueva crisis energética constituye una "llamada de atención" sobre la vulnerabilidad del bloque comunitario.
Bruselas evaluará ahora las propuestas presentadas por la industria para incrementar la producción de las instalaciones existentes y volverá a reunirse con el sector a principios del próximo año para hacer balance de los avances.
"En última instancia, tenemos que reducir los precios de los combustibles", subrayó Jørgensen, quien insistió en que se trata de una prioridad inmediata para aliviar la presión sobre las empresas y los ciudadanos europeos.
Adaptarse a largo plazo
El comisario defendió que las medidas que se adopten no deben limitarse a responder a la crisis actual, sino también garantizar la viabilidad a largo plazo de una industria que considera estratégica para la economía y la seguridad del continente.
"El refino es estratégico: el diésel y el combustible de aviación son esenciales para la movilidad, el conjunto de la economía y la defensa", afirmó el político danés.
A largo plazo, Bruselas pretende impulsar la transformación de las refinerías europeas para compatibilizar la seguridad del suministro con los objetivos climáticos de la UE.
"Con la mirada puesta en el futuro, las refinerías y los nuevos actores del sector deben emprender una transición hacia una mayor producción de biocombustibles y combustibles sintéticos", señaló Jørgensen.
El responsable europeo recordó que la producción de combustibles líquidos renovables ya ha compensado parcialmente la pérdida de capacidad de refino tradicional y consideró que su potencial de crecimiento es considerable.
Combustible para la guerra
El comisario de Defensa, por su parte, destacó la dimensión militar de la seguridad energética y recordó que el suministro de carburantes constituye una parte fundamental de la logística de cualquier ejército porque "la defensa sin combustible es imposible".
"Las batallas se ganan con la infantería, las guerras se ganan con la logística", señaló el comisario lituano, parafraseando al general estadounidense John J. Pershing, que lideró tropas americanas en Europa durante la Primera Guerra Mundial.
La Comisión seguirá reuniéndose con la industria del refino para elaborar una hoja de ruta para transformar el sector. EF
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