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Bruselas avanza en la revisión de las normas sobre fusiones para crear campeones europeos

Bruselas avanza en la revisión de las normas sobre fusiones para crear campeones europeos

Bruselas, 16 abr (EFE).- La Comisión Europea ha dado un paso más en sus trabajos para actualizar la forma en la que examina las fusiones y adquisiciones de empresas, según explicaron a EFE fuentes de la institución sobre una revisión que busca favorecer el crecimiento de compañías europeas en sectores estratégicos para que compitan a escala global.

El Ejecutivo comunitario prevé dar un mayor peso a compromisos en materia de inversiones, innovación o sostenibilidad al analizar proyectos de concentración y no sólo considerar como hasta ahora las consecuencias que estas transacciones tienen en el precio y la cuota de mercado de las firmas involucradas, precisaron las fuentes.

Bruselas lleva meses preparando una actualización de las directrices en las que se basa para examinar operaciones de concentración y tiene ya listo en "tiempo récord" un borrador que ha lanzado hoy a consulta tanto a nivel interno como con los Estados miembros y las autoridades nacionales de competencia.

Posteriormente, en mayo, se someterá a consulta pública con el objetivo de que la adopción final tenga lugar a finales de este año, completando así la mayor revisión de estas normas en 20 años con vistas a adaptar estas normas a las "nuevas realidades" manteniendo su cumplimiento.

Actualizar el documento de guía que la Comisión Europea utiliza al evaluar estas operaciones es uno de los principales puntos del mandato de Teresa Ribera como vicepresidenta de la institución y comisaria de Competencia desde que fue nombrada por Ursula von der Leyen.

Bruselas recogió el guante que tendió Mario Draghi en su informe sobre la competitividad económica del bloque, en el que el exprimer ministro italiano llamó a favorecer el crecimiento de grupos europeos en sectores estratégicos que puedan competir con sus rivales de otras potencias globales, sobre todo Estados Unidos y China.

Aunque estas directrices se aplican de manera horizontal a operaciones de todos los ámbitos de actividad, el objetivo es conseguir el crecimiento de empresas europeas activas en sectores intensivos en uso de capital, como son las industrias de las telecomunicaciones, el transporte, la defensa, la energía o la farmacéutica.

Hasta ahora, la Comisión tomaba sus decisiones teniendo en cuenta casi exclusivamente el impacto de una fusión en el precio del producto o servicio que ponen a disposición de los consumidores o en la cuota de mercado que tendría la firma resultante en el sector de actividad, para evitar situaciones de monopolio.

Estos son los denominados 'efectos estáticos' de las operaciones, pero las nuevas directrices de Bruselas proponen prestar más atención a los llamados 'efectos dinámicos', que tienen en cuenta el impacto de estas operaciones en un horizonte temporal mayor.

Aquí entrarían en juego otras consideraciones como las inversiones que realizaría la entidad resultante de la fusión, así como compromisos en materia de innovación o de sostenibilidad en sus procesos.

Esto no supone "barra libre" para las compañías, afirman las fuentes, sino que se "abre" el análisis para realizar un examen más completo y se "clarifica" la información o compromisos que las firmas podrán presentar en estos procesos.

La nueva estrategia supondrá que Bruselas, ante ciertos proyectos de fusión potencialmente dañinos para la competencia en el mercado único, pueda exigir compromisos ('remedies' en la jerga comunitaria) relacionados con el mantenimiento de unos niveles concretos de inversión, por ejemplo, en lugar de forzar la venta de activos como hasta ahora.

El sector de las 'telecos' europeas ha sido especialmente activo en los últimos meses pidiendo a la Comisión Europea que favorezca la consolidación de un mercado europeo de operadores muy fragmentado.

Según Connect Europe, la patronal europea del sector, Europa cuenta con 44 operadores móviles con más de 500.000 suscriptores, frente a los ocho de Estados Unidos, cuatro de Japón y China y tres de Corea del Sur.

Frente a estos argumentos, otras voces han advertido de los efectos negativos que tendría una relajación excesiva de las normas europeas de control de fusiones y concentraciones. Cinco socios (República Checa, Estonia, Finlandia, Irlanda y Letonia) así lo avisaron recientemente antes de una reunión de ministros de Industria de la UE. EFE

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