Bruselas quiere evitar que China domine el diseño de los estándares técnicos globales
Bruselas, 6 oct (EFE).- La Comisión Europea propuso este martes medidas para acelerar y mejorar la elaboración de estándares técnicos para los productos en la Unión Europea (UE) con el fin de evitar que los diseñados por China u otras potencias se impongan a nivel global en detrimento de la industria comunitaria.
Bruselas plantea que se pueda limitar la participación de entidades de terceros países en la definición de los estándares europeos en sectores sensibles, como la defensa, y mejorar la coordinación entre los 27 Estados de la UE para ganar influencia a la hora de fijar las normas internacionales, entre otras acciones recogidas en la revisión del Reglamento sobre Estandarización adoptada hoy.
"Europa debe seguir marcando las normas, en lugar de limitarse a seguir estándares diseñados en otros sitios", dijo en un comunicado el vicepresidente de Industria del Ejecutivo comunitario, Stéphane Séjourné.
Los estándares técnicos definen de manera homogénea las características de cualquier producto, desde el tamaño de un folio A4 hasta la compatibilidad de los cargadores para móviles, y seguir los establecidos por la UE facilita y abarata que las empresas pongan sus bienes en el mercado, ya que se presume que si se ciñen a los mismos respetan las normas comunitarias.
En Europa, tres organizaciones -CEN, CENELEC y ESTI- se encargan de definir estos estándares, colaborando con las autoridades nacionales, industria y organizaciones de consumidores, y cooperan con organismos internacionales para alinearlos con normas globales.
El reglamento se aplica, en concreto, a los estándares que estas elaboran a petición de la Comisión Europea: unos 3.650 de los 27.000 en vigor.
Entre los motivos para revisarlo, Bruselas destaca la mayor competencia geopolítica a la hora de establecer estándares a nivel global en un momento en el que la UE aún no cuenta con normas propias en tecnologías clave, como inteligencia artificial o baterías, mientras que otras potencias están avanzando mucho más deprisa.
"Hay una auténtica carrera global y campo de batalla por quién logra fijar los estándares para los productos (...). Estados Unidos y China no nos están esperando, pueden ser más rápidos que nosotros y, en particular, China está invirtiendo fuertemente en estandarización y es muy activa en las organizaciones internacionales, sobre todo en áreas como tecnologías limpias", explica una fuente comunitaria.
Para mejorar sus opciones de competir, la Comisión Europea plantea en primer lugar acelerar el proceso de elaboración de estándares, recortando de seis a cuatro años el tiempo para completarlo a base de fijar plazos máximos más cortos.
Además, aunque el principio seguirá siendo alinearse con los estándares internacionales, la nueva norma permitirá explícitamente desviarse de ellos y, si fuera necesario, restringir la participación en el proceso solo a las entidades de la UE o de países afines en productos sensibles, algo que se decidirá caso por caso.
Por otro lado, propone flexibilizar el proceso permitiendo aplicar estándares intermedios, así como mejorar la participación de la sociedad civil y las pymes en el mismo.
Los cambios aún deben ser aprobados por los países y la Eurocámara. EFE
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