Burnham afronta su primer congreso laborista con promesas de cambio y decisiones difíciles
Dublín, 27 sep (EFE).- Andy Burnham afronta su primer congreso anual del Partido Laborista como líder y primer ministro británico con un mensaje de esperanza y cambio, pero también con el reconocimiento de que el Gobierno deberá tomar decisiones difíciles ante el limitado margen fiscal y la complicada situación económica.
La cita del laborismo arranca este domingo en Liverpool (norte de Inglaterra) y se prolongará hasta el miércoles, con una agenda centrada en la economía, el crecimiento, los servicios públicos, el transporte y la inmigración, así como en la estrategia para los próximos ciclos electorales.
En el programa destaca el discurso del ministro de Economía, John Healey, el lunes y de Burnham el día siguiente, en el que tiene previsto exponer las prioridades y la orientación política de la formación.
Antes del congreso, ambos dirigentes han insinuado ya que el Gobierno tendrá que tomar decisiones difíciles este otoño de la cara a la presentación de los presupuestos generales, con un margen de maniobra limitado por el aumento de los costes de endeudamiento.
En declaraciones al periódico 'The Guardian', Burnham aseguró que su Ejecutivo puede acometer una política de reformas radicales y mantener en paralelo las finanzas públicas bajo control.
"Es difícil, sin duda, pero todavía hay cosas que se pueden hacer. En política siempre hay cosas que se pueden hacer. La cuestión es a veces si estás dispuesto a hacerlas. Sí, estoy dispuesto a hacerlas", dijo el líder laborista.
Por su parte, Healey ha indicado que está dispuesto a defender ante los diputados laboristas las reformas del sistema de prestaciones sociales, que el Gobierno considera necesarias para contener el aumento del gasto público y favorecer la incorporación de los jóvenes al mercado laboral.
El canciller del 'exchequer' trasladó al dominical 'The Sunday Times' la necesidad de atajar la situación de "casi un millón de jóvenes" que, después de la pandemia y antes de las pasadas elecciones, "no tenían empleo, ni estudiaban, ni recibían formación".
"Me niego a ver a una generación en peligro. Me niego a ver a una generación condenada a vivir de las prestaciones sociales", reiteró el ministro.
Pese a los desafíos que afronta el Gobierno laborista, Burnham llegó este sábado a Liverpool con un mensaje optimista y la promesa de que fijará un nuevo rumbo para el Reino Unido después de una década de "deriva" y "división" a consecuencia del Brexit.
El 'premier' avanzó que detallará durante estos días cómo conseguirá llevar el crecimiento económico a "cada hogar" y la "esperanza a cada corazón".
"Vamos a hacer que esta sea una semana realmente importante, en la que marcaremos un nuevo rumbo para el país. Han pasado diez años desde el Brexit y ha sido una década de demasiada deriva, de demasiada división, y tenemos que poner fin a eso", señaló Burnham, en el poder desde el pasado julio tras sustituir a su correligionario Keir Starmer.
Las últimas encuestas hechas públicas por varias empresas de sondeos han mostrado dos fenónemos: una subida de popularidad del laborismo tras la debacle a que lo llevó Starmer y un cierto 'desinflamiento' del ultraderechista Reform UK en beneficio de los conservadores, lo que aleja a Reform de la posibilidad de formar gobierno. EFE
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