Candidato de ultraderecha López Aliaga no aceptará resultados aunque pase a segunda vuelta
Lima, 14 abr (EFE).- El empresario y exalcalde de Lima Rafael López Aliaga, candidato a la Presidencia de Perú por el partido ultraderechista Renovación Popular, aseguró este martes que no aceptará el resultado de las elecciones incluso si él es quien pasa a segunda vuelta, posición que se disputa con dos candidatos más.
En su intervención ante cientos de personas en un plantón convocado frente al Jurado Nacional de Elecciones (JNE), López Aliaga aseguró que lo sucedido en la jornada electoral de Perú "no se ha visto ni en la dictadura de (Nicolás) Maduro en Venezuela", e instó a la Fiscalía y a la Policía a detener de manera inmediata al Piero Corvetto, jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), encargado de organizar las elecciones.
El candidato ultraconservador insistió, sin aportar todavía prueba alguna, en denunciar un "fraude" en los comicios debido a los problemas logísticos en el reparto del material electoral que causaron grandes retrasos en la apertura de locales en la capital, e incluso la extensión de las elecciones al lunes en trece colegios que no pudieron abrir el domingo, con 52.000 electores en conjunto.
No obstante, habló de que supuestamente ha habido 1,6 millones de personas que normalmente votaban en elecciones y que esta vez no lo hicieron por los retrasos en las aperturas, si bien no aportó la evidencia durante su pronunciamiento.
"Lo puedo demostrar. He pasado todo el día y la noche viendo las mesas que tenían históricamente 230 votos y que ahora tienen 100 votos, porque el material llegó tarde. Digamos que el 30 % de esos votos fuese para Renovación, hablamos de 500.000 votos. Ladrón, Corvetto" remarcó.
"Si el fraude se consuma, yo convoco a una marcha multitudinaria", dijo López Aliaga a sus seguidores a quienes pidió estar en alerta y sumarse a la "insurgencia civil si se termina de consumar el fraude".
El candidato consideró que debería estar en primer lugar, por delante de la derechista Keiko Fujimori (Fuerza Popular), hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori, a quien criticó por quedarse callada y no sumarse a él en las denuncias de fraude.
"Si quieren incendiar la pradera, las vamos a incendiar. Mancos no somos", insistió el político ultraderechista, admirador del presidente estadounidense Donald Trump, quien también aseguró que los presidentes de la ONPE y el JNE "son la vergüenza del país, un asco".
"La única manera de frenar la voluntad ha sido vía fraude... así de claro", insistió.
López Aliaga también pidió que se vayan del país las misiones internacionales de observación electoral como la Unión Europea (UE) y la Organización de Estados Americanos (OEA), que han avalado el proceso y lo han declarado como transparente pese a los graves problemas con el reparto del material y la apertura de los centros de votación.
"A esas misiones que han venido a Perú de la UE y de la OEA, que se larguen del Perú de una vez. Lárguense, hay que ser ciego y cómplice de que se ha violado de muerte el proceso electoral en Perú", dijo López Aliaga.
Con cerca del 82 % del escrutinio, Keiko Fujimori es primera el 16,87 % de los votos validos, seguido de López Aliaga, con 12,32 %; del centrista Jorge Nieto (Partido del Buen Gobierno), con 11,5 %; y del izquierdista Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), con 11 %.
Sánchez viene recortando aceleradamente la desventaja sobre López Aliaga gracias al voto rural que ha comenzado a computarse, donde es el candidato más votado, lo que le puede abrir la puerta de la segunda vuelta. EFE
fgg/rrt
(foto) (vídeo)